Clasicosis

Cine clásico: 'La jungla de asfalto' es para hombres duros.

-En cierto modo, él es el más peligroso de todos. Un asesino endurecido. Un hooligan. Un hombre sin sentimientos o misericordia.

Ficha: La jungla de asfalto.

 

Semanas atrás ya hablé de unas de las películas claves en el cine negro, en concreto en el cine de atracos, además de ser uno de los títulos importantes dentro de la filmografía de Stanley Kubrick, me refiero a 'Atraco perfecto'. Hoy vuelvo al mismo género y subgénero, con otro título clave, esta vez de otro gran director, John Huston.

Tras la salida de la cárcel, el doctor Riedenschneider (Sam Jaffe), tiene ya planeado un meticuloso plan para el robo de una considerable cantidad de piedras preciosas. Para ello necesitará a Emmerich (Louis Calhern) para la financiación de todo el plan, además de un pequeño equipo de expertos para llegar hasta las preciadas joyas, donde destacará el rudo atracador interpretado por Sterling Hayden.

John Huston consigue mantener un ambiente bastante oscuro desde el principio del film, hasta la conclusión de este. Huston siempre ha sido un gran director, que retrata de una forma brillante el comportamiento de sus personajes, siendo fiel a las evoluciones de estos, en esta ocasión realiza una labor estupenda fotografiando a un grupo de perdedores, de los cuales no sabemos quién acabará peor. Además el film contiene un gran ritmo, no es esa clase de películas de robos, que tienen una primera parte interminable, en la que se realizan los preparativos, para que luego todo ocurra demasiado deprisa. En 'La jungla de asfalto' se mantiene un ritmo constante, donde todo ocurre a la velocidad que debe ocurrir, todo esto es una de las claves del gran éxito del film.

Lo curioso es que una película que llega a ser clave en un género, no tenga grandes nombres en elenco. Quizás el nombre más famoso es el de Marilyn Monroe, en unas de sus primeras apariciones, un nombre que se utilizó como atractivo para el público ya que ella interpreta a un personaje secundario y con poca participación.

Del resto de actores, se podrían destacar a dos, Louis Calhern, interpretando al elegido como inversor de toda la operación, un perdedor de los grandes, donde todo es apariencia y su motivación tan solo es el dinero y el poder, y por ello luchará hasta el final. En el otro extremo de carácter está el personaje interpretado por Sterling Hayden, un hombre rudo y fuerte, y a la vez bastante sencillo, otro perdedor, una persona que la vida no ha tratado bien, y el le ha devuelto  todos los golpes que le ha dado esta.

Este film es una recomendación más para todos aquellos que no conozcan el título, una obra maravillosa de uno  de los géneros que mejor definen lo que tiene que ser el cine clásico. Donde además de poder disfrutar una historia bastante entretenida, con un muy buen guión, el público se podrá deleitar con una fotografía en blanco y negro, de las que ya no existen.