Clasicosis

Cine clásico: 'Los cañones de Navarone' deben ser destruidos.

-Si quiere volver a hablar, señor, acerca del barco,claro... estoy disponible.

-Bien.

-Y sigo sin saber nadar.

Ficha: Los cañones de Navarone.

Hace tiempo que tengo el cine bélico un poco abandonado, menos mal que mi compañero Javi, gran amante de dicho género y del buen cine en general, nos ha mantenido en formación con algún que otro título clave bélico, como puede ser 'El desafío de las águilas', película que no he visto, pero por el gran post de nuestro compañero, a mí por lo menos, me entraron muchas ganas de ver, además que siempre ha sido una recomendación suya, hoy yo os traigo otra.

En 'Los cañones de Navarone' (The Guns of Navarone), nos centramos en la Segunda Guerra Mundial, donde los alemanes, además de dominar gran parte del Europa por tierra, también dominaban el mar Mediterráneo, gracias a un sistema de defensa que el bando aliado no puede contrarrestar. El motivo de tanta superioridad, es un fortín que los nazi poseen en Navarone, donde tienen dos grandes cañones que cierran el paso, tanto por mar como por aire, por el mar Egeo.

En el que fue, posiblemente, su mayor proyecto, además de 'El cabo del terror' y algunas secuelas de 'El planeta de los simios', J. Lee Thompson fue el director de esta obra de cine bélico. Thompson se rodeó de buenos actores para conseguir un film bastante comercial, donde la acción, las explosiones y las ametralladoras son predominantes. Aunque también, la película posee algunos momentos realmente buenos, y muy bien tratados, llenos de suspense, donde podemos ver que el peligro acecha a los protagonistas del film. Todo esto mezclado con la misión que se lleva a cabo en el film, que nos la pintan como una misión casi imposible, nos hace que estemos pegado a la pantalla las dos horas y media de metraje.

El film esta comandado por un trío de actores de lujo. Empezando por Gregory Peck, posiblemente la estrella y cara de la película, que realiza el papel del Capitán Mallory, pieza clave en la misión, y que tiene una evolución bastante interesante del film, ya que se da cuenta de la clase de persona que es por sus propios actos. Peck, está seguido del siempre genial Anthony Quinn, quien interpreta a Andrea, soldado griego y que se convierte en mano derecha de Mallory, pese al odio que le profesa. Quinn como en casi todas sus interpretaciones, realiza un trabajo soberbio, manteniéndose constante a lo largo del metraje. Y para completar el trío está el siempre genial David Niven, que pese a su apariencia de delicado que muestra, realiza una interpretación magnífica, dando un poco de humor a la película, aunque también es el que nos muestra el lado oscuro de la guerra con sus monólogos sobre la actitud de algunos compañeros.

Estamos ante otro gran clásico del cine bélico, que pese a tener algunas de las muertes más sobreactuadas de la historia, cosa que me hacía reír y distraerme un poco, la acción, la historia y los personajes principales, hacen que la película merezca la pena, un film de entretenimiento puro que hace disfrutar a cualquiera.