Clasicosis

Cine clásico: 'Centauros del desierto' deambulando por el Oeste.

-Algún día tendrán que parar. Al fin y al cabo son seres humanos y tendrán que parar.

- No. Un blanco monta un caballo hasta reventarlo y luego sigue a pie. Llega un comanche, hace que el caballo se levante, lo monta 20 millas más y luego se lo come. Esa es la diferencia.

Ficha: Centauros del desierto.

Dentro de la filmografía de los grandes genios del séptimo arte hay títulos que han marcado a más de una generación, dentro de la John Ford hay una serie de películas que son magníficas, ya que hablamos de uno de los mejores directores de todos los tiempos y, posiblemente, muchas de las mejores películas que realizó, las hizo junto a John Wayne, hablo de títulos como 'El hombre tranquilo' o esta misma.

Tres años después de la guerra de secesión en Texas, Ethan (John Wayne) vuelve a casa de su hermano derrotado y cansado. Tras una trampa de los comanches, secuestran a una de sus sobrinas, Debbie (Natalie Wood), Ethan comienza la persecución de los indios junto a Martin, un muchacho mestizo adoptado por la familia. A lo largo de los años que andan siguiendo a los comanches, ambos vivirán una gran cantidad de aventuras, todas ellas llenas de peligros.

Es innegable que Ford ha sido uno de los mejores directores que se han sentado tras las cámaras, y estamos ante una de sus obras cumbres, uno de tantos western que filmó, pero en esta ocasión es tratado de una forma espectacular, plano tras plano, desde ese primer qué ha pasado para la historia, en el que vemos como se abre la puerta para luego al final ver como se cierra, sabemos que estamos viendo toda una obra maestra del género y de la historia del cine. El director se rodea de personas que conoce, como Frank S. Nugent, guionista con el que trabajó en múltiples ocasiones, con él consiguió adaptar una historia llena de venganza, racismo, amor, violencia y aventuras.

Además John Ford se rodea de un reparto muy conocido, empezando por John Wayne, que interpreta uno de los mejores papeles de su carrea en el papel de Ethan, un veterano que se ha cansado de luchar, que deambula derrotado y sin ningún tipo de dudas, se encamina en la persecución de los salvajes comanches para intentar recuperar a su sobrina, lleno de odio hacía los que no son de su raza, es acompañado por un mestizo, al que casi no soporta en un principio, que es interpretado por Jeffrey Hunter. Vera Miles y Natalie Wood, son las mayores presencia femenina del film, la primera de ellas muestra la delicadeza, la mujer de la época, servicial y enamoradiza de los hombres rudos y valientes, la segunda nos muestra la fuerza, capaz de adaptarse para sobrevivir a cualquier situación extrema. También hay secundarios de lujo como Ward Bond, interpretando a un personaje con una tremenda dualidad, un reverendo que a la vez es capitán del ejército.

Como ya he dicho, estamos ante una de las grandes obras del cine clásico, uno de los western por excelencia, que contiene una multitud de elementos que hacen posible que esto sea posible, como un hombre solitario, abatido por todo lo que ha vivido, que aún así por su honor debe iniciar un viaje para realizar lo que él cree que es correcto, aunque desprenda desprecio por toda persona que es diferente, una aventura épica que hay que ver alguna vez en la vida.