Clasicosis

Cine clásico: 'El hombre de Alcatraz' la soledad como testigo de una vida.

-El primer deber de la vida, es vivir.

Ficha: El hombre de Alcatraz.

 

¿Qué haríais si tuvieras que pasar toda vuestra vida aislados? Solos, sin casi nadie con quien comunicaros y solamente con vuestros pensamientos, como mejor amigo. Habría personas, que no lo soportarían, que al cierto tiempo se deprimiesen tanto que caerían enferma, y otras que si lo soportarían, porque no hay límites para la fuerza humana, incluso ejemplos de superación que conseguirían sobreponerse a todo con creces y superar límites insospechados, un caso así es el del protagonista de este film.

El film nos presenta la historia real de Robert Stroud (Burt Lancaster) un preso conflictivo que por una laguna legal, es encerrado de por vida en una celda de aislamiento. Un día, en uno de sus paseos solitario por el patio encuentra a un pequeño pájaro, al que decide salvar y cuidar hasta que crece, y ahí es donde descubre su verdadera vocación, el estudio de estas pequeñas aves, llegando a realizar trabajos científicos.

Ya conocíamos la dupla formada por John Frankenheimer, como director, y Burt Lancaster como protagonista, ya que participaron en una de mis películas bélicas favoritas, 'El Tren'. En esta ocasión, el director realiza un gran trabajo, ya que estamos ante un film en la que la mayor parte de la trama ocurre en una celda, por lo que tener al público interesado en ella se puede volver complicado, pero Frankenheimer lo consigue con creces, ya que simpatizamos con Stroud, ya que no conocemos sus crímenes, pero si vemos la multitud de salvajadas que se cometen sobre él, y como recibe cada golpe para aguantarlos día tras día.

Burt Lancaster interpreta de una forma magistral al preso Stroud, nos muestra su evolución durante la historia de una forma muy natural, como al principio está lleno de vida y fuerza, además de impaciencia, y lo va perdiendo todo, para ganar sabiduría y paciencia. Además, Lancaster está acompañado por secundarios de lujo, destacando a dos, Karl Malden y Telly Savalas. El primero interpreta al alcaide que se hace cargo de la prisión cuando él llega, el que está presente cuando lo encierran aislado, con él que se enfrenta en multitud de ocasiones, es bonito ver cómo cambia la relación de ellos, de odio desde el principio, pero que al final parece que ambos se caen bien. Savalas interpreta a otro preso, otro que está en una celda de aislamiento y que siguiendo ejemplo también quiere criar aves, para tener compañía en la celda, él es un hombre con un claro desorden psicológico, vamos que esta como una cabra, papeles que al actor le quedaban como anillo al dedo.

Esta es la primera vez que veo el film, y cuando me decidí a verla, antes de leer la sinopsis, ya la dupla actor-director me llamó la atención, pensaba que iba a ser una película de fuga carcelaria, como la que interpretó Eastwood a finales de los setenta, pero menuda sorpresa al verla, ya que me encontré con una película muy bien tratada y con sentimiento, que llega al corazón en algunas partes, o por lo menos a mí me llegó, una recomendación clara para todos aquellos que no la conozcan.