Clasicosis

Cine clásico: 'Los sobornados' Puro cine negro.

-Le voy a decir algo. ¡No podría plantar suficientes flores en este lugar para matar el olor!

Ficha: Los sobornados.

 

Hace tiempo que tengo el cine negro un poco abandonado, y ya era hora que lo retomara, porque tenía ganas de ver alguna película así, un título clave del género, de esos films que dan alegría ver, aunque la historia no sea alegre, pero que al verlo te das realmente cuenta de lo grande que puede ser el cine, porque se unen un gran director, buenos actores, genial fotografía, una fantástica historia y personajes brillantemente desarrollados.

La historia comienza con el suicidio de un policía, que deja una carta confesando contactos con la mafia, pero que además denuncia la corrupción de otros funcionarios. Es la viuda, quien encuentra la carta, y la oculta para sacar beneficios. Mientras Dave Bannion (Glenn Ford) investiga el caso, intentando llegar a la verdad cueste lo que cueste.

Como ya he dicho antes, el film cuenta con un gran director, uno de los más grandes que salió de Europa en esa época, me refiero a Fritz Lang, fue uno de los más talentosos directores que trabajó en Europa, pero la cosa continuó al llegar a Estados Unidos, regalándonos títulos como este, un film en el que nos vuelve a mostrar a unos personajes bastantes desequilibrados, además nos da muestra de una dirección bastante eficaz, de una historia oscura, donde en ningún momento sabemos hasta qué punto pueden llegar los actos de los personajes. La película cuenta con una estupenda fotografía en blanco y negro de Charle Lang, regalando una estética de las que da gusto ver en la pantalla.

La cinta está protagonizada por Glenn Ford, actor que nunca ha sido del todo mi agrado, pero que reconozco que no lo hace mal, en el papel de una policía honesto y duro, que va en busca de la verdad, y que al final lo que moverá a su personaje es la venganza. Alexander Scourby, actor desconocido para mí, interpreta al jefe de la mafia que mueve la ciudad, un personaje que debería de tener algo de más importancia, pero queda relegado a un segundo plano. Sin embargo, es uno de sus matones, el que cobra más protagonismo, este fue interpretado por un joven Lee Marvin, un hombre de carácter duro y que realiza cualquier atrocidad que su jefe le ordene. Gloria Grahame interpreta al personaje femenino más importante del film, novia del personaje de Marvin, pero no es precisamente su seguidora más fiel. La actriz en un principio no realiza un trabajo de mi agrado, pero que a lo largo del metraje me gusta más su trabajo.

Normalmente hago recomendaciones de las películas que me gustan, pero esta no, porque esta película es de visionado obligatorio para todos aquellos que seáis amantes del cine negro, ya que disfrutaréis de una obra magnífica, de esas que se te quedan en la retina, de las que recordarás a los personajes durante un tiempo, en una historia lúgubre de llena de traición y violencia, así que no os la perdáis.