Clasicosis

Cine clásico: 'La costilla de Adán' reclama su espacio.

- Quiero una mujer y no un rival. ¡Rival!

Ficha: La costilla de Adán

Hace ya más de un año que hablamos de la gran pareja que formaron Spencer Tracy y Katharine Hepburn. Desde entonces no habíamos vuelto a hablar de ellos en todo su esplendor, tan sólo del gran personaje de Tracy en la película que protagonizaron juntos, “Adivina quién viene esta noche” (Guess who's coming to dinner, 1967).

Por fin le ponemos remedio a esta deuda con la que es, sin duda, su mejor screwball. “La costilla de Adán” (Adam's rib, 1949) es una magistarl comedia de George Cukor . En este film se da una vuelta de tuerca presentándonos una magnífica guerra de sexos y un gran debate en torno a la igualdad de hombres y mujeres.

 

Adam (Spencer Tracy) y Amanda Bonner (Katharine Hepburn) son un matrimonio perfecto cuya vida diaria se verá afectada en el momento en que Amanda defienda a Doris Attinger (Judy Holliday) y Adam a su marido Warren Attinger (Tom Ewell). Doris está acusada de intentar matar a su marido y a la amante de éste.

Al tocar el tema de la igualdad entre géneros, hay que tener bastante cuidado. Se deben tener unas convicciones firmes en torno al tema, sino el guion podría acabar derivando hacia una pantomima condescendiente con el supuesto sexo débil. A día de hoy puede parecer más fácil conseguir hablar seria y sinceramente sobre la igualdad, sin embargo, no hay que olvidar que este guion tiene ya más de 60 años. El matrimonio formado por Ruth Gordon y Garson Kanin firma un texto lleno de chispa y encanto pero con mucho tema polémico. Gracias a lo en serio (a pesar de ser una comedia) que se toma esta guerra de sexos, la película aguanta el paso del tiempo sin envejecer ni un poco.

Katharine Hepburn es posiblemente la actriz con las mejores screwballs, ‘La fiera de mi niña’ suele aparecer encabezando las listas. Con Cukor ya había trabajado en la estupenda 'Historias de Filadelfia' y en esta ocasión se le suma su maravillosa química con Spencer Tracy. Practicamente al film no se le puede poner un pero. Cukor, conocido por tener una sensibilidad especial hacia las mujeres, trata con mucha inteligencia ambas posturas sin caer en el tópico. Y nos regala una comedia con sátira y muchas verdades. Un film que, con un poco de suerte, hará meditar a más de uno además de hacernos pasar un gratísimo rato.

La historia real que inspiró esta película (ver ficha) es casi más jugosa y rocambolesca que el propio film. Afortunadamente supieron derivarla hacia una comedia no sólo centrada en el romance, llevarla un paso más allá. Es este paso más allá lo que hace que perdure y que esté un paso por encima de la mayoría de títulos del género. “La costilla de Adán” es simplemente imprecindible.