Clasicosis

Cine clásico: 'Las tres caras de Eva' revolucionan la psiquiatría.

- Cariño, hay muchas cosas que nunca me has visto hacer pero eso no significa que no las haga.

Ficha: Las tres caras de Eva

El nacimiento de la Psiquiatría se puede remontar a civilizaciones antiguas como Mesopotamia. Pero durante el siglo XX ha alcanzado su máximo apogeo. Tristemente el motor que se podría decir que ha movido esta evolución son, entre otras cosas, las dos guerra mundiales. Esta ciencia comienza a investigar sobre la vasta variedad de traumas que presentaban los combatientes. He ahí por lo que este film nos presenta uno de los primeros casos conocidos y diagnosticados de personalidad múltiple.

Mis conocimientos en torno a esta rama de la medicina son bastante limitados, por eso intentaré hablar de la película desde un punto de vista cinematográfico más que clínico. "Las tres caras de Eva" (The three faces of Eve, 1957) se hace eco de uno de los casos más famosos y míticos de la psiquiatría americana, el caso de Christine Costner Sizemore.

La película comienza explicando que la historia que vamos a ver es el caso real de una mujer del estado de Georgia a quien llamaremos Eve White. Eva (Joanne Woodward) es una ama de casa reprimida que va al médico por unas jaquecas, todo queda en nada hasta que intenta atacar a su propia hija y su marido Ralph (David Wayne) decide llevarla de nuevo al psiquiatra. Es en la consulta del Dr. Luther (Lee J. Cobb) donde aparece otra de sus personalidades. Eva Black es una mujer descarada y frívola que coquetea con todos los hombres y odia la vida en la que vive White. La tercera cara en cuestión es Jane, una mujer sensible e inteligente.

Joanne Woodward desgraciadamente es más recordada por ser la mujer de Paul Newman que por sus películas. Sin embargo, en este film, siendo casi una desconocida da muestras de su enorme capacidad interpretativa, tanto, que acabaría llevándose el Oscar por delante de actrices consagradas como Deborah Kerr, Elizabeth Taylor, Lana TurnerAnna Magnani. Ella es la película y sin una creíble y sólida actuación todo el proyecto acabaría hundiéndose. Al final, acaba siendo un poco al contrario su interpretación es casi lo mejor del film, su acento, forma de hablar, de moverse, hasta de mirar hacen que valga la pena ver el film.

Nunnally Johnson era un soberbio guionista, "Las mujer del cuadro" o "Doce del patíbulo" son un buen ejemplo. En este caso también se encarga de dirigir, y al igual que me sucedió con "El hombre del traje gris", a la cinta le acaba faltando un punto de intensidad que te haga conectar en serio. El uso de una voz en off como narrador puede ser uno de esos inconvenientes. El film no sabe si centrarse más en la vena personal de Eve o en la parte más de la fascinación profesional que supone el caso. Además, por mucho que digan al comienzo que la historia es tal cual lo ocurrido, los últimos minutos rompen la bastante débil crediblidad que estaba teniendo.

Quizás mis expectativas estaban puestas en encontrarme con un film más centrado en el tratamiento de esos primeros médicos que se encontraron con un caso que nadie antes había podido estudiar. El film está más centrado en la paciente y en su historia, con lo que a pesar de gustarme no pudo evitar decepcionarme. Aun así, es una buena película con grandes interpretaciones y un drama distinto a lo visto hasta el momento.