Clasicosis

Cine clásico: 'Sabrina' La elegancia hecha comedia.

-Puedo preguntarle al señor cuáles son, con exactitud, sus intenciones?
-¿Mis intenciones?. Totalmente censurables, pero muy prácticas.

Ficha: Sabrina.

 

Hoy se cumplían 11 años de la muerte de Jack Lemmon, y por culpa de estar de exámenes y de que me he enterado hoy mismo, no le he podido dedicar un artículo o hacer una revisión de alguna de sus grandes películas, pero bueno, ya el año pasado la compañera Bel Kendall le dedicó un especial a este gran actor, que podéis leer aquí. Pero bueno, hoy traigo una gran comedia de Billy Wilder, director y uno de los máximos admiradores de Lemmon.

El chofer de la acaudalada familia Larabee tiene un joven hija, Sabrina (Audrey Hepburn), que está enamorada del hijo menor de la familia, David (William Holden). Su padre, manda a Sabrina a París, para que estudie cocina e intente olvidarse de David, el cual no le presta atención a la joven. A la vuelta de su aprendizaje, es David el que se queda maravillado por la belleza de la hija del chofer. Para que David no destroce un acuerdo empresarial de la familia por culpa de su enamoramiento de Sabrina, es Linus (Humphrey Bogart), el hermano mayor, quien intentará alejar a los dos tortolitos para que todo salga como debe salir.

Siempre digo lo mismo que hablo de Billy Wilder, como director no fue de los mejores, para mí opinión, ya que se limitaba a fotografiar a los actores que protagonizaban sus películas, pero donde si destacaba y fue uno de los mejores era en la elaboración de su guiones. Este es el punto fuerte de este film, el director y guionista de origen austriaco, consigue crear otra historia con un humor muy elegante y algunos diálogos muy inteligentes, esto es un sello en el cine de Wilder. Aunque el film también tiene una fotografía en blanco y negro tan elegante como el argumento, y un diseño de vestuario ganador del Oscar, que nos deleita con vestidos que nos hacen ver a Audrey Hepburn, más guapa de lo que ya era.

Aunque el director quería al gran Cary Grant para el papel de Linus, y una vez más no pudo conseguirlo, tuvo el privilegio de dirigir a un trío protagonista de lujo. Empezando por Humphrey Bogart, actor al que no estoy acostumbrado a ver en comedias, pero no desentona en esta, ya que él es que pone el punto de seriedad, pese a que también tiene sus momentos cómicos, pero es cierto, que si imaginamos a Grant en el papel, yo creo, que el film hubiera ganado enormemente en calidad y humor. Como hermano menor y playboy está William Holden, que realiza un buen trabajo, ya que encaja perfectamente en esas características de personaje. Para terminar con el trío, la dama, Audrey Hepburn, que además de deleitarnos con su enorme belleza, nos ofrece una muy buena interpretación, que evoluciona de la inocente Sabrina, que cree en el amor, a la provocadora que vuelve de París, que jugará con David.

Algo que tengo comprobado con este film es que gusta hasta a aquel público que no es fan del cine clásico, esto es debido al gran guión, que nos deja un film muy entretenido, donde el máximo atractivo lo tiene el tira y afloja que se traen el trío amoroso que se crea. Así que, aunque estemos ante una comedia romántica, lo digo para los que no se sientan muy atraído por este género, las comedias románticas clásicas poco tienen que ver con las que se realizan en la actualidad.