Clasicosis

Cine Clásico: 'Dos seductores' de medio pelo.

 

- Yo considero Beaumont sur Mer mi coto de caza privado y ese soldado era un cazador furtivo.

Ficha: Dos seductores

Al igual que ocurre en la maravillosa (aunque con terrible título en castellano) "Olvídate de mí" (Eternal sunshine of the spotless mind, 2004), hay veces que desearíamos poder borrar algo de nuestras mentes. Con películas suele pasar cuando alguna te enamora y querrías poder volver a verla por primera vez en más de una ocasión. Cuando un film no gusta, casi es mejor el invento de la máquina del tiempo que nos devuelva el par de horas que sentimos que hemos perdido (o nos han robado). Este film curiosamente me espanta pero no quiero que me devuelvan mi tiempo, lo que quiero es olvidar que la he visto.

El principal atractivo de "Dos seductores" (Bedtime story, 1964) es ver a David Niven y especialmente a Marlon Brando en una comedia, aunque más que atractivo puede considerarse una trampa mortal. Posiblemente estoy siendo muy injusta, viendo ciertas webs de votaciones cinéfilas, la película no obtiene malas notas, yo por el contrario, no encuentro qué defender de ella. En 1988, Frank Oz realizó un remake llamado "Un par de seductores" (Dirty Rotten Scoundrels) con Michael Caine y Steve Martin que aún no he podido ver.

Fred ( Marlon Brando) y Lawrence (David Niven ) son dos conquistadores que se dedican a engatusar mujeres con muy diferentes artes. Cuando coinciden en la Costa Azul comparten técnicas y hasta planean pillerías juntos siempre sin dejar de lado algo de competitividad y zancadillas entre ellos. Su gran apuesta, el primero que consiga sacarle a Janet Walker (Shirley Jones) cierta cantidad de dinero gana.

El supuesto humor del film reside en las conversaciones ingeniosas entre dos tramposos, las trabas y puñaladas que se dan por la espalda o la absoluta falta de escrúpulos que tiene cuando el objetivo es derrotar al contrario. El papel de la mujer es básicamente vergonzoso. De las muchas mujeres que aparecen no hay ni una medianamente interesante. Todas están representadas como ingenuas, crédulas, con la cabeza hueca o simplemente clasificables bajo el tópico "de tan buena es tonta". El nivel de simpleza de los personajes es lo que más rabia da del film. Parece que no se tomaron la molestia de elaborar unos personajes a los que merezca la pena ver.

Los actores salen del paso como pueden, David Niven tiene una estupenda vis cómica que demostró en grandes películas como la genial (e imprescindible) "Un cadáver a los postres" (Murder by death, 1976), comedias románticas como "Mamá a la fuerza" (Bachelor mother, 1939), o simplemente da muestras de su fino humor inglés en infinidad papeles a lo largo de su carrera. En el caso de Marlon Brando, su paso por la comedia fue bastante más puntual. Tan sólo le he visto en este género en la floja despedida de Charles Chaplin del cine, "La condesa de Hong Kong" (A countess from Hong Kong, 1967). En este film su personaje usa siempre el mismo truco para engatusar a las mujeres, con lo que a la tercera vez deja de tener gracia y pasa a ser insoportable.

Con una dirección sin personalidad, un guion muy básico y unos personajes bastante olvidables, la sensación que deja la película es la de una tremenda decepción. Como decía en el primer párrafo, no quiero que me devuelvan el tiempo perdido, quiero que la borren de mi memoria. Sentarte con ilusión a ver un film de dos actores fantásticos y descubrir este despropósito es una experiencia por la que espero que ningún cinéfilo tenga que pasar.