Clasicosis

Cine Clásico: 'El señor de Hawaii' inflexible y soberbio.

 

- Es una teoría muy divulgada. Negociar, tener amistad, incluso dormir, pero nunca casarse con ellos.

Ficha: El señor de Hawaii

Tan rebuscado ha sido el clásico que esta noche emitirá la televisión pública que no he conseguido ni un par de fotos decentes con las que acompañar esta entrada. Un caso curioso, tiendo en cuenta que su protanista es un actor de sobra conocido. Claramente es una de las muchas películas que han pasado al olvido y, ciertamente, no me extraña.

"El señor de Hawaii" (Head diamond, 1963) es un melodrama en un enclave exótico cuyo mayor atractivo reside en los problemas de corte más racial al surgir parejas entre nativos de la isla y blancos. Guy Green, un director prácticamente desconocido es quien se pone al frente de una historia inicialmente pensada para ser protagonizada por Clark Gable.

Richard "King" Howland ( Charlton Heston) es un terrateniente con grandes terrenos y mucho poder en la isla. Su hermana Sloane (Yvette Mimieux) vuelve a casa tras un año fuera enamorada de Paul, nativo de la isla. En ambas familias ven la mezcla de razas com malos ojos, unos porque creen que con la mezcla se acabará perdiendo la raza y otros porque sería indigno que un mestizo heredara tal cantidad de bienes. El mayor apoyo será el médico Dean Kahana ( George Chakiris), hermano de Paul y mestizo.

Con estos ingredientes tenemos un melodrama en toda regla. El personaje de Heston es un autoritario e inflexible cacique que colma su rancio discurso con la hipocresía, ya que él tiene una relación secreta con una nativa. Su joven y entusiasta hermana es un personaje que, aunque de mentalidad más acorde a la actual, consigue ser bastante ridícula y desquiciante, al fin y al cabo no es más que una chiquilla caprichosa y acostumbrada a tenerlo todo.

El film es bastante fallido, con guion poco elaborado y un desarrollo previsible. Es una de esas películas que no pretende aportar nada al espectador siendo por momentos hasta algo insoportable por la dejadez del texto. El film va perdiendo personajes por el camino y avanzando tan rápidamente que los cambios de actitud resultan bastante increíbles. Quien se anime a ver la película que espere lo mínimo y así no habrá disgustos. Quien tenga un plan mejor, que lo aproveche.