Clasicosis

Cine Clásico: 'Mi desconfiada esposa' la comedia de los intrusos.

-Yo, felizmente casado con una de las más encantadoras criaturas de Nueva York, me encontraba compartiendo un cuarto de hotel con un boxeador que estaba sonado.

Ficha: Mi desconfiada esposa.

"Mi desconfiada esposa" (Designing woman, 1957) se podría considerar la "comedia de los intrusos". A lo que me refiero es que a los protagonistas les tenemos bastante más identificados en otros géneros. Gregory Peck tuvo pocas oportunidades de hacer comedia, cuando ha sacado su vis cómica en personajes como el de "Vacaciones en Roma" o "Arabesco" el resultado siempre ha sido bueno. Su estilo se podría comparar con el Gary Cooper, pero parece que los cineastas de la época no se atrevieron a arriesgar. Algo parecido se puede decir de Lauren Bacall, una mujer que proyectaba la imagen de fuerte y decidida no tenía hueco en el estilo de comedia de los años 50 donde la rubia tonta estaba a la orden del día. Cuando ha tenido ese hueco, el resultado no ha sido esperado, como es el caso de"Cómo casarse con un millonario". Al frente de todo está, Vincente Minnelli, un director capaz de lo mejor y, en mi opinión, también de lo peor, ha quedado encasillado en el musical, algo injusto dado la variedad de géneros en los que trabajó.

Mike Hagen (Gregory Peck) es un periodista deportivo que conoce a Marilla (Lauren Bacall) estando de vacaciones en California. Ambos se enamoran y se casan antes de volver a Nueva York donde ambos trabajan. En cuanto llegan a la gran manzana, Mike se dará cuenta de que Mirella tiene más dinero que él, que tiene que romper una relación con Lori (Dolores Gray) que ni recordaba que tenía y, por último, que tiene que cuidarse de ciertas amenazas recibidas tras publicar uno de sus reportajes. Todo esto durante los primeros días de casado con una mujer (y su entorno) con la que parece que no tiene tanto en común como creía.

El guion de George Wells se llevó el Oscar, principalmente porque sin ser revolucionario, no arriesga pero lo que hace, lo hace bien. Crea un buen número de personajes que a priori parecen no encajar, sin embargo, muestran una buena conexión. No sólo nos referimos a los protagonistas sino al buen número de secundarios que aparecen en la historia. Vincente Minnelli da muestras de sus buenas dotes como director narrando de forma clara y con un buen ritmo un conflicto al que cada vez se le suman más personajes y donde se combina el romance con la comedia.

La pareja Peck y Bacall tienen buena química y se mueven con soltura en el film. Ambos tienen bien tomada la medida a sus personajes. Ella como una sofisticada e inteligente mujer y él como un hombre de costumbres sencillas que ve en las pequeñas mentiras la solución más fácil. Además hay que tener en cuenta que tanto el vestuario como la fotografía está excelentemente cuidada para que ambos luzcan envidiosamente guapos en pantalla.

A día de hoy ver que este film se llevó un Oscar por su guion puede parecernos algo exagerado. Es una buena muestra de cómo la clásica screwball se estaba transformando, pero aun así, es innegable que el paso de los años le ha pasado factura. Es un buen entretenimiento y nos da la oportunidad de ver a dos olvidados por la comedia. Minnelli no puede evitar incluir algún pequeño número musical que está bien metido en la trama aunque no sea especialmente necesario. Por momentos es imposible que no nos recuerde a "La mujer del año" pero el film se mantiene por sí solo y sigue siendo una perfecta recomendación para cuando necesitamos una película ligera pero con calidad.