Clasicosis

Cine Clásico: 'Vivir para gozar' Hay que aprovechar la vida.

-Tengo un amigo fabricante que me ha hecho corbatas toda la vida, y... ese dibujo me resulta muy familiar.

-Es muy probable porque ésta corbata es suya.

Ficha: Vivir para gozar.

Hacía algunos meses que no aparecía el grandísimo Cary Grant por Clasicosis, y ya lo estaba echando yo de menos, ya que es uno de mis actores favoritos dentro de la comedia. Esta vez quizás no estemos ante una de sus obras más conocidas, pero que sea así, no es justo, ya que es un gran film, con una pareja impresionante, el ya nombrado actor, y la estupenda Katharine Hepburn, otra de mis actrices favoritas, y ambos dirigidos por uno de los grandes, George Cukor.

En 'Vivir para gozar' (Holiday, 1938), Johnny Case (Cary Grant), es un hombre poco convencional que se enamora de Julia Seton (Doris Nolan), un chica de alta sociedad, así que Johnny tendrá que adaptarse a ella para agradar a su familia. Pero ella intentará cambiarlo, para que deje sus principios, y trabajé en el banco de su padre. Pero Johnny solo quiere vivir y disfrutar, algo que solo parece entender Linda (Katharine Hepburn), la hermana de Julia.

Cuando me dispuse a buscar las curiosidades sobre esta película, descubro que esta es la segunda versión de una historia que había sido representada numerosas ocasiones en Broadway, la primera versión, solo se estrenó ocho años antes que esta, y estuvo dirigida por Edward H. Griffith. Así que me hubiera gustado hacer una comparación de las dos, pero no me he tenido tiempo de encontrar la anterior, así que me lo planteo para un futuro, aunque según he leído por ahí, el remake, supera a la versión original.

De las cuatro películas en las que trabajaron juntos Cary Grant y Katharine Hepburn, tres de ellas las dirigió George Cukor, y esta fue una de ellas. El director conocido por conseguir grandes interpretaciones de sus actores, sobre todos de las actrices, realiza un trabajo genial en este film, pese a que no muestra dificultades para ser dirigido, ya que, casi toda la trama se desarrolla en la mansión Seton. Pero él sabe darle un gran dinamismo a la producción, para crear una comedia impura, por llamarla de alguna manera, porque no solo nos reímos, además la película posee grandes caracteres dramático, con un mensaje claro y humilde sobre la actuación de las clases altas, que aunque parezca que lo tienen todo, no es así, no disfrutan de lo que de verdad es la vida.

Como ya decían los grandes cómicos Les Luthier: "La vida merece ser vivida, sin embargo la muerte merece ser morida", y eso es solo lo que quiere hacer el personaje de Cary Grant, un hombre de raíces humildes, que aunque busca la fortuna, no quiere más de lo que puede manejar, solo quiere un poco para poder viajar y vivir para disfrutar. Esta es la misma opinión que comparte Linda, el personaje de Katharine Hepburn, que pese a estar acostumbrada a todas las comodidades, ella se siente atrapada, quiere salir y disfrutar, hacer lo que le venga en ganas. Todo lo contrario es su hermana Julia, que si le gusta viajar y disfrutar del mundo, pero siempre quiere más lujo, y no sería capaz de acostumbrarse sin conseguir todo lo que quiere. Como se puede ver, el film cuenta con dos figuras de primera clase, para sus papeles protagonistas, pero en un segundo plano, con un papel muy corto, hay un actor que me encanta como secundario, Edward Everett Horton, que siempre realiza interpretaciones muy simpáticas y graciosas, y en esta ocasión no defrauda, cada vez que aparecía, una sonrisa se dibujaba en mi rostro.

No sé por qué razón esta película no es muy conocida, porque buenos factores para serla tiene, una buena historia, llevada magníficamente por un gran director y dos actores de primera clase, que trabajaron varias veces juntos, y siempre hicieron un gran trabajo, sin duda alguna, es una gran recomendación, para aquellos como yo hasta hace poco, no la conozcan.