Clasicosis

Cine Clásico: 'La Tierra contra los platillos volantes' ¿Quién ganará?

Pueblo de la tierra, atención. Pueblo de la tierra, atención. Esta voz les habla desde miles de kilómetros  más allá de su planeta. Esta voz les habla desde miles de kilómetros  más allá de su planeta. Miren su sol, habrá una señal. Miren su sol, habrá una señal.

Ficha: La tierra contra los platillos volantes.

 

Con las recientes e incesantes noticias que nos abordan sobre la misión espacial del Curiosity, que no nos deja de implantarnos la idea de encontrar alguna forma o sombra de vida en el otro planeta, nos hace recordar a los amantes de la ciencia ficción, que Hollywood hace tiempo que encontró vida en el espacio, de todo tipo, algunas veces son amistosos y otras veces no los son tantos, pero siempre nos ofrecen entretenimiento.

'La Tierra contra los platillos volantes' (Earth vs. the flying saucers, 1956) está basada en una novela escrita por un militar estadounidense, Donald E. Keyhoe, que creía en lo que contaba, la visitas de naves procedentes de otros planetas. El film cuenta la historia del Dr. Russell Marvin (Hugh Marlowe), que participa en un proyecto en el que se están mandando una serie de satélites a orbitar alrededor de la Tierra, con motivo de intentar conocer mejor el espacio sideral. Pero una raza de extraterrestre, creerán que estos aparatos, son un arma primitiva que puede afectar a su forma de vida, así que tendrán que interceptarlos.

Al igual que el film, considerado de serie B, es decir, de segunda, el director también podría ser considerado en esta categoría, ya que Fred F. Sears, quizás fuese más conocido por su carrera de actor, aunque tampoco en esa faceta, destacó demasiado. Pero para completar una película así, no es necesario poseer gran talento, ya que hablamos de un film de bajo presupuesto, que estaba pensado para llevar a las masas a las salas y conseguir el mayor beneficio, pero ofreciéndoles a cambio un espectáculo de efectos "caseros" y una historia realmente entretenida. Y cuando hablo de los efectos, hay que tenerlos en cuenta, porque grata fue mi sorpresa cuando en los créditos iniciales, vislumbro el nombre del gran Ray Harryhausen, del cual voy conociendo su trabajo poco a poco, y voy descubriendo que era un grande en este apartado en la industria cinematográfica.

De igual forma podríamos considerar a los actores que participan en el film, no son grandes estrellas. Quizás el más conocido sea Hugh Marlowe, que tiene otras participaciones conocidas en grandes éxitos de serie B, además de en otras grandes obras del cine como puede ser 'Eva al desnudo'. Como acompañante femenina está Joan Taylor, que tampoco es un nombre que nos es familiar, a algunos más aficionados a esta clase de películas, si puede que les suene el nombre, ya que fue apareció en algunos títulos de cierto renombre de este género.

Como he dicho el film ofrece lo único que se le demanda de él, una historia original de ciencia ficción, que entretenga y haga pasar un buen rato frente a la pantalla, pero si además de eso, le añadimos unos efectos curiosos, que corrieron a cargo de uno de los genios de esta categoría, pues ya el film es más atractivo de lo que podría ser a primera vista. Solo la recomiendo para los verdaderos amantes del cine de ciencia ficción de serie B, a estos seguro que no defrauda.