Clasicosis

Cine Clásico: 'Gigante' Al igual que Texas.

-El dinero no lo es todo ¿sabes Jett?

-Cuando lo tienes, no.

Ficha: Gigante.

Hoy os traigo por adelantado el clásico de la semana de Televisión Española, que podréis ver mañana jueves, en horario nocturno. Y como podéis ver en el título es un "clasicazo", y no me refiero a su calidad, ya que eso es cuestión de gustos, me refiero a, como indica el título, estamos ante una película gigante, con una duración enorme, más de tres horas de metraje, así que pensarlo bien si queréis verla entera. Pero a parte de ese detalle, es una obra que reunió a grandes actores de la época, con una historia ambiciosa.

En 'Gigante' (Giant, 1956) nos centramos en una familia que posee un rancho de enormes dimensiones en Texas, este está comandado por Jordan 'Bick' Benedict (Rock Hudson) y su esposa, Leslie (Elizabeth Taylor), quien proviene de una familia más acomodada de Washington. En dicho rancho trabaja una joven atormentado, que no se lleva bien con el dueño, Jett Rink (James Dean). Así vemos la vida completa de estos personajes, sus relaciones, problemas, amores, hasta la vejez de cada uno, y como el vivir en Texas le afecta a cada uno de diferente forma.

Fue George Stevens el encargado de ponerse tras las cámaras para dirigir a semejante elenco. Un director que en su carrera ha realizado algún que otro film de semejantes dimensiones, 'La historia más grande jamás contada', también está cerca de la duración de esta. Quizás si este proyecto hubiese sido dirigido por otro director, se le hubiera podido sacar mayor provecho, Stevens, pese a realizar un film bastante entretenido para su extensa duración, creo que no acaba de transmitir todo lo que se pudiese en una historia tan ambiciosa, ya que vemos pasar por delante a varias generaciones de la familia. El film trata varios problemas de la sociedad de dicho estado norteamericano, sin centrarse en ninguno, vemos el cambio de poder, cuando antes el ganado era sector que movía dinero, ahora es el petróleo y como esto afecta a los personajes. También podemos ver el racismo reinante en el sur de los Estados Unidos, los mexicanos e indios siempre apartados de la raza blanca, aunque todos los sirvientes sean hispanos, no hay que mezclarse con ellos ni ser amables, la evolución de este tema durante el film, es de lo más interesante.

El elenco es un buen ejemplo del star-system, concepto tan utilizado en el Hollywood clásico. Rock Hudson encabeza el reparto como un gran ganadero, un hombre de éxito, que viene de una gran generación de propietarios del rancho, y así quiere que siga siendo, es decir un hombre chapado a la antigua. Pese a que estoy más acostumbrado a ver a Hudson en comedias, en la película realiza un buen papel ofreciendo una evolución de este genial. Pero quizás este eclipsado por el talento de James Dean, quien está inmenso, su personaje es quien más evoluciona, de ser un hombre simple hasta llegar a la caída del más poderoso, con un papel tan pequeño frente a la pantalla, cada vez que aparece, se hace notar. Para cerrar el triangulo, la mujer, la hermosa Elizabeth Taylor, interpretando a la esposa de Bick, es quien tiene que amansar a las bestias. Además de estos tres grandes nombres, en el film podemos ver secundarios de auténtico lujo como, Chill Wills, Mercedes McCambridge, Rod Taylor, Sal Mineo o un jovencísimo Dennis Hopper.

He visto la película en estos días por primera vez, y no ha acabado de llenarme, es cierto que, para la duración del metraje, no se me hizo tan larga como pueda parecer, entretiene, pero te deja, o por lo menos a mí, insignificante ante lo que ves. Quizás el trato del racismo sea, lo que más me atrajo de la historia, y como los personaje van cambiando con respecto a este tema, pero nada más. Un buen film, pero no todo el mundo tiene tres horas de un jueves por la noche para verlo.