Clasicosis

Cine Clásico: 'El gran carnaval' Periodismo sin escrúpulos.

-Señor Boot, soy un periodista de 250 dólares a la semana. Se me puede contratar por 50. Conozco los periódicos por delante y por detrás, de arriba abajo. Sé escribirlos, publicarlos, imprimirlos empaquetarlos y venderlos. Puedo encargarme de las grandes noticias y de las pequeñas. Y, si no hay noticias salgo a la calle y muerdo a un perro. Dejémoslo en 45.

Ficha: El gran carnaval.

Dentro de la filmografía de las grandes figuras del cine, ya sean directores, guionistas, actores o actrices, hay trabajos que no son comprendidos en la época en la que fueron lanzados, pero conforme han pasado los años esas películas han ganado el reconocimiento tanto de unos como de otros, ya que se ha ido descubierto que lo que contaban, no estaban tan alejado de la realidad. Esto es lo que le ocurrió al bueno de Billy Wilder con este film, que fue tremendamente criticado y tachado de antiamericano.

Charles Tatum (Kirk Douglas) es un periodista sin escrúpulos, que anda en una mala racha, por culpa de su temperamento y adicción al alcohol, por lo que va en busca de empleo en pequeños periódicos, hasta encontrar uno en Alburquerque, Nuevo México. Ansiando encontrar una gran historia que lo devuelva a la órbita de los grandes. De camino al lugar donde escribirá su nuevo reportaje sin ningún interés para él, se topa con la gran historia que esperaba, un hombre ha quedado atrapado en una cueva. Tatum hará todo lo posible para atrasar su rescate, para así sacar el mayor provecho de la noticia.

Como ya he dicho antes, Billy Wilder fue el encargado de ponerse tras las cámaras para dirigir 'El gran carnaval' (Ace in the Hole, 1951), pero además, como siempre, participa en el guión, pero esta vez, sin la ayudad de sus colaboradores habituales. Wilder siempre decía que cuando estaba de buen humor, escribía y dirigía un drama, pero cuando esta de mal humor o triste, hacía una comedía. Pues está claro que, en esta ocasión, debía estar de muy buen humor para hacer una película de estas características. El público estaba acostumbrado a que los trabajos del director y guionista de origen austriaco, fuesen más simpáticos, así que fue un auténtico shock encontrarse con un film así, con una historia que muestra hasta donde es capaz de llegar el egoísmo humano para conseguir la máxima fama posible, una historia sin ninguna piedad. Pero aún así, no creo que debiera haber sido tratada como lo fue, ya que, además de poseer un guión de alto nivel, solo hay que ver quien lo escribió, es una crítica tremenda hacía el periodismo sensacionalista, que nos enseña cuanto de las historias que se cuentan por ahí son verdad y cuanto es imaginación del periodista sin corazón que escribe.

Cada vez que veo a Kirk Douglas en una película que no había visto, cada vez me gusta más, y la interpretación que realiza en este film es sensacional. No es fácil meterse en el papel de un personaje de este estilo, un personaje que se sabe que no va a caer bien al público, porque es un sinvergüenza, un hombre sin escrúpulos, que no le molestará hacer nada, mientras saque beneficio de ello. El periodista no es el único personaje sin corazón, la esposa del accidentado es interpretada por Jan Sterling, teniendo a su marido, al que ya no ama a punto de morir, es otro personaje que no duda en sacar provecho de la situación, es una mujer fría que no siente por nada ni por nadie.

Estamos ante un film redondo, una crítica social adelantada a su tiempo, que no deja indiferente a nadie, además de estar realmente bien contada, cuyo guión obtuvo la nominación, estamos ante un actor en estado de gracia. Pero lo mejor, o lo peor, según se mire, es que estamos casi al 100% seguros, de que historias como la que cuenta la película ocurren en la realidad.