Clasicosis

Cine Clásico: '3 Padrinos' Vaqueros por niñeras.

-Quiero que los tres seáis los padrinos de mi hijo.

Ficha: 3 Padrinos.

Estamos acostumbrados a ver la pareja que formaron John Ford y John Wayne, donde muchas de estas colaboraciones eran western, género en el que sobresalieron tanto director como actor, pero ninguna de estas películas ambientadas en el salvaje oeste, es tan atípica como la que voy a empezar a comentar a continuación, que se podría definir mejor como comedia, ya que ver a este actor, tan acostumbrado a interpretar a tipos duros, como una niñera es bastante simpático.

En '3 Padrinos' (3 Godfathers, 1948) podemos ver a tres atracadores de bancos, que tras completar un trabajo, y ser perseguidos por el sheriff que les dispara y los deja sin agua alguna. Los tres bandidos penetraran en el desierto, en busca de agua, en el camino encontraran un carro con una señora deshidratada a la que tendrán que ayudar a dar a luz, tras el parto y la muerte de ella, los tres caballeros, se comprometen a ser los padrinos del bebé y cuidarlo hasta que sea un hombre.

Tras la muerte de Harry Carey, gran amigo de John Ford, en 1947, el director decidió hacer la película, ya que dicho actor había protagonizado la misma historia en un film mudo, así que estamos ante un remake. En esta ocasión podemos ver una de las miradas más simpáticas del director, ya que ver a tres auténticos forajidos cuidando de un recién nacido, es algo digno de ver, observar la parte más dulce de tres hombres acostumbrados a la vida dura del salvaje oeste. Además, Ford, nos enseña el film en un principio como algo corriente, un western sobre atracadores que huyen de la justicia, pero pronto habrá un giro y una complicación añadida en el viaje de los tres hombres. Todo esto está filmado en Technicolor, donde resalta la inmensidad de los elementos terrestres, en este caso el desierto, frente a los protagonistas del film.

John Wayne interpreta al líder de los atracadores, aunque estemos acostumbrado a verlo en papeles de hombre bueno y honrado, si olvidamos por un momento que su trabajo está al otro lado de la ley, se ajusta a su perfil. Pese a su rudeza, es el primero en ocuparse y cuidar al pequeño, siempre atento y dispuesto a alimentarlo, aquí podemos ver un lado auténticamente dulce del actor. Este está acompañado por Pedro Armendariz y Harry Carey Jr., sus compañeros de fatigas, que también tendrán que sacar su lado dulce para hacerse cargo de pequeño recién nacido. Y tras los pasos de estos tres, anda Ward Bond, el sheriff que se hace cargo del atraco al banco y que, sin perder el respeto hacía sus rivales, anda tras ellos como un sabueso.

Como ya he dicho, no estamos ante un film típico de John Ford, quien se aleja un poco del western puro, para ofrecernos una historia divertida y con algo de encanto, pero esto no quita que tenga el sello del gran director norteamericano. Así que si queréis ver a Wayne cuidando de un bebé y divertiros un rato, esta es vuestra película.