Clasicosis

Cine Clásico: 'Yo creo en ti' Periodismo por la justicia.

-Es un mundo bueno... afuera.

Ficha: Yo creo en ti.

No hace mucho que trataba en el tema del periodismo en el cine, fue con 'El gran carnaval', cuando veíamos el lado oscuro de este oficio, fue de la mano de Kirk Douglas, quien interpretaba a un periodista sin escrúpulos. En esta ocasión, vemos una cara más afable del oficio, de la mano de un actor que siempre quedaba bien en papeles de personas honradas y simpáticas por naturaleza, hablo del grandísimo James Stewart.

'Yo creo en ti' (Call Nortside 777, 1947) está basada en una historia real. En 1932, Fran Wiecek (Richard Conte), fue condenado a 99 años de cárcel por un crimen que no había cometido. Doce años después, su madre ofrece una cuantiosa recompensa para aquella persona que pueda ofrecer alguna prueba de la inocencia de su hijo. Buscando la historia de dicha señora está el audaz periodista P.J. McNeal (James Stewart), pero al final acaba investigando el caso Wiecek, intentando probar la inocencia del condenado.

Hace escasos días, nuestra compañera Bel Kendall, nos comparó la película más famosa del director de este film, Henry Hathaway, con su remake más actual, me refiero a 'Valor de ley'. En esta ocasión se aleja un poco del western, para introducirse en un drama con tintes de cine negro. El director consigue un resultado bastante bueno y eficaz, en el que con idas y venidas de pruebas, intenta ponernos en duda la presunta inocencia del condenado, pero creo que vista la película en la actualidad, el efecto de confusión se ha perdido un poco, ya que conociendo como se hacía el cine antes, y la cantidad de historias parecidas que se han realizado con posterioridad, el final es bastante predecible. Pero eso no hace que la película sea aburrida, ni mucho menos, el montaje está bien realizado y ver la consecución de las distintas pruebas y como afecta eso a la historia, hace de un film atractivo.

Otro gran atractivo del film es su estrella principal, James Stewart, quien hace sombra al resto del reparto. Y es que el papel le viene como anillo al dedo, su personaje es un tipo corriente, un periodista que solo busca la verdad, y que intenta llevar esa verdad el resto del mundo, por ello es capaz de hacer cualquier cosa, incluso ponerse en peligro él mismo. Soy un gran fan de 'El Padrino', siempre ha sido una de mis películas favoritas, pero viendo este film no me di cuenta de que el condenado es Barzini, es decir Richard Conte. Otro personaje que solo busca la verdad, convencido de su inocencia, tan solo intenta volver con su familia.

Aunque no es sorprendente, es un buen film, una escusa más para volver a ver en la pantalla a un gran actor, para conocer un historia real que es bastante interesante. Creo que es una de esas películas que quedan bien un sábado o un domingo por la tarde, tras la comida, en esas tardes que te quedas tirado en el sofá sin saber qué hacer.