Clasicosis

Cine Clásico: 'El motín del Caine' Historias de la Marina.

Hay cuatro formas de hacer las cosas abordo de mi barco: la manera correcta, la manera incorrecta, la de la marina y la mía. Si hacen la mía nos llevaremos bien.

Ficha: El motín del Caine.

Hacía tiempo que no escribía algo sobre cine bélico, y 'El motín del Caine' (The Caine Mutiny, 1954), no se podría considerar bélico al 100%, tiene mucho de drama, pero todo ello englobado en un navío militar con un guerra acechando, así que se le acerca mucho al género. Aunque soy gran amante del género, son estas clases de películas las que me encanta ver, donde se muestra los estragos de la presión y la incertidumbre del futuro en el carácter de un grupo de personas que son mandados a luchar.

El viejo navío Caine, llega un nuevo capitán, Queeg (Humphrey Bogart). Desde el principio hace ver que es un hombre estricto, solo busca la mayor perfección en todos aquellos hombres que tiene bajo su mando. Al poco tiempo, los oficiales empiezan a notar un comportamiento extraño en el nuevo capitán, el abuso de poder y el comportamiento paranoico frente a algunos detalles sin importancia, son el día a día en el Caine, hasta que llega el momento, en el que un ataque de paranoia de Queeg puede costar la vida a sus hombres, por ello alguno de sus oficiales deciden revelarlo de su cargo.

En el film se diferencian tres partes con sencillez. La primera es la utilizada para realizar las presentaciones, ya que hay una cantidad importante de personajes en la historia, aquí también vemos las tendencias de cada oficial, es decir, cual es la personalidad de cada uno, así podremos ver como evoluciona con la llegada del nuevo capitán. La segunda parte es la que ocupa la mayor parte del film, el llamado nudo, aquí se desarrolla toda la trama, vemos todo lo que realiza el capitán Qeeg, y empezamos a odiarlo cada vez un poco más. La última parte es el desarrollo del juicio, en el que se juzga si los oficiales que revelaron a su capitán lo hicieron con una razón de peso o simplemente se amotinaron.

El film fue dirigido por Edward Dmytryk, realizó un buen trabajo, teniendo en cuenta las características en las que tuvo que rodar, nunca es fácil rodar en el mar, o eso me imagino yo. Pero muestra de forma genial como es la vida de esos hombres que viven durante meses en alta mar, a mí me parece normal que alguno acabe medio loco. Además llega al clímax en una escena que me gustó mucho, cuando un tifón azota al navío, todo reflejado en el puente de mando, en ese momento vemos quien es quien de verdad.

Como ya sabéis, el reparto está encabezado por Humphrey Bogart, en la que puede ser una de sus mejores apariciones en pantalla, su personaje está lleno de matices, es lo que tiene el interpretar a un paranoico. Van Johnson también participa en el film, como uno de los oficiales importantes en el Caine, es un hombre leal y con grandes principios, eso es lo que le dificulta en algún momento su labor junto a Qeeg. Fred MacMurray también interpreta a uno de los oficiales, un hombre capaz de hacer cualquier cosa, mientras sea él quien salga favorecido. En un pequeño papel, aparece el gran José Ferrer, y como siempre hace, llena de talento la pantalla cuando aparece en ella.

El film es realmente entretenido, siempre está bien ver algo de aventura marina en televisión, además de una buena trama con unos personajes bien definidos. Así que es otra recomendación para todo aquel que no conozca el film, o que lo conozca pero no haya visto, como era mi caso hasta hace unos días.