Clasicosis

Cine Clásico: 'La sombra de una duda' Cumple 70 años.

-Vete, te lo advierto. Vete o yo misma te mataré. ¿Ves? Así es como me siento acerca de ti.

Ficha: La sombra de una duda.

Hoy es un día para dedicarle un artículo a un film de un director que significa mucho para este blog, Alfred Hitchcock. Solo hay que ver el título del blog para asemejarlo con 'Psicosis', obra maestra del director, o fijarse en los nombres de dos de las personas que escribimos aquí, el mío, Mr. Kaplan, y el de mi compañera Bel Kendall, ya que son la pareja principal de otra de sus obras más grandes, 'Con la muerte en los talones'.

Así, tal día como hoy hace 70 años se pudo ver por primera vez en Nueva York, un film que, quizás, no es tan conocido como otros títulos del director, pero que para él es una obra muy importante, 'La sombra de una duda' (Shadow of a Doubt, 1943). La filmó en una época difícil de su vida, su madre murió por aquel entonces, y de todos es sabido que fue una persona importante en su infancia, así, siempre se dice que este film es muy personal para él, porque dejó un poco de sí mismo en ella.

A la casa de unos familiares, en el tranquilo pueblo de Santa Rosa, llegará un día el encantador tío Charlie (Joseph Cotten). Viaja desde Filadelfia a California, porque parece tener algún problema allí. Su sobrina Charlie (Teresa Wright), quien posee su nombre en honor a él, está entusiasmada con su llegada, ya que siempre ha pensado que se parece en algo a su tío. Pero pronto llegarán noticias de California, y el comportamiento de él cambiará, para que la pequeña Charlie empiece a sospechar de que su tío no es tan maravilloso como ella pensaba, y puede que esté metido en algunos asuntos turbios.

Quizás lo más importante del film sea la dualidad de la historia, principalmente la de los personajes principales, dos Charlies. Tío y sobrina, que en la situación actual, pueden ser polos opuestos y es la relación entre ellos la que mueve la historia, ya que la pequeña Charlie, es la única que puede ver algo de mal en su admirado familiar. Pero esta no es la única dualidad del film, hay dos ciudades, dos detectives lo persiguen en una y otros dos en otra, dos hermanos, dos niños, dos asesinatos, dos intentos de asesinatos, dos escenas en la estación, otras dos en el tren, y así en otras repetidas ocasiones.

Alfred Hitchcock consigue una obra redonda en un género que dominaba a la perfección desde hacía años. Desde el principio nos presenta al personaje del tío Charlie, como alguien misterioso, apagado y huraño. Pero luego cambia totalmente su comportamiento al reunirse con su familia, ahora es amable, hablador e incluso bromista. Viendo esto, ya no sabemos qué pensar del personaje, su comportamiento es sospechoso y prudente. Así que el director es muy inteligente en el trato de este film, ya que aunque intuimos quien es realmente el tío Charlie, tardaremos en estar 100% seguros.

El director acabó realmente feliz con la interpretación de los dos actores principales. Joseph Cotten está genial, tiene el encanto suficiente para poder ganarse la confianza de cualquiera y resultarle simpático, pero a la vez el actor nos muestra el lado oscuro del personaje, con esta dualidad en el carácter del personaje, el actor nos deleita con una gran interpretación. Teresa Wright era prácticamente una actriz inexperta cuando participó en este film, pero no se queda atrás, también nos ofrece una evolución más que interesante, de la pequeña Charlie, ingenua a la atrevida, que se atreve a plantarle cara a su propio familiar.

Como bien dije al principio, Hitchcock dejo parte de sí mismo en esta película, y esto se puede ver, a que gran parte de los personajes poseen rasgos que se le podrían asociar a él. El tío Charlie cuenta una historia en la que pequeño leía mucho, al igual que hace la pequeña Ann, otra sobrina, esto es algo que el director hacía de pequeño, era un gran lector, incluso en el film se nombra la obra Ivanhoe, una de sus preferidas. Roger, el otro sobrino, es un niño muy curioso, siempre interrumpiendo conversaciones para preguntar o soltar algún dato, como también se dice que hacía el director en su niñez. La joven Charlie es un chica inteligente, pero más bien ingenua, fiel reflejo de la juventud de Alfred Hitchcock. Además el padre de familia y su vecino, sienten gran fascinación por las historias de asesinatos, siempre hablando de como cometer el crimen perfecto, esto es algo que se le puede asociar también al director, solo hay ver su filmografía. Pero además, coincidiendo con el fallecimiento de su madre, la madre en este film, es la última que aparece con apariencia gentil, en el resto de películas son más posesivas y estrictas.

El film no fue un gran éxito, pero creo que estamos ante una de esas obras que muestran la gran capacidad del director británico para crear suspense. Yo no puedo hacer otra cosa, que recomendar el film a todos aquellos que no lo hayan visto, porque además de conocer un poco mejor la filmografía del maestro del suspense, conocerán un poco más de él.