Clasicosis

Cine Clásico: 'Vértigo' De entre los muertos.

-Hay alguien dentro mío que dice que debo morir.

Ficha: Vértigo.

Sigamos con nuestro repaso a parte de la filmografía del maestro del suspense. Pero esta vez demos un pequeño salto en el tiempo, y avancemos en la carrera del director en Hollywood, en concreto avancemos hasta la que, en mi opinión, considero que fue su mejor etapa de toda su carrera, me refiero a los años finales de la década de los cincuenta y principio de los sesenta. Fue entonces cuando el director dirigió algunas de sus grandes películas, siendo 'Vértigo' (Vertigo, 1958) una de estas. Pese a que en el momento de sus estreno no fue muy bien acogida, los años la han tratado muy bien, siendo hoy en día, considerada por muchos, entre los que me incluyo, una de las obras maestras del director.

El film está basado en una novela de los escritores franceses Pierre Boileau y Thomas Narcejac, los cuales se dice que escribieron dicha obra tras enterarse que el director británico estuvo interesado en comprar los derechos de su última novela, 'Las diabólicas', la cual fue llevada a la pantalla grande de la mano del director galo, H.G. Clouzot.

Scottie Fergunson (James Stewart) es un detective de la policía de San Francisco, que tras un accidente en el que muere un compañero, se ve forzado a retirarse del cuerpo debido a que sufre un fuerte caso de acrofobia y vértigo. Poco después de esto, un viejo compañero de estudios contacta con él, ya que está preocupado por su esposa Madeleine (Kim Novak), quien tiene un comportamiento muy extraño últimamente, parece andar muy preocupada por sus antepasados. Así, Scottie accede a vigilar a la mujer para ver que puede estar pasando.

Puede ser que Alfred Hitchock se rodease para la realización de este film del mejor equipo técnico que se podía tener, tan solo faltaba algunos de sus guionistas más asiduos como pudiera ser Ben Hecht. Pero contemos, como diseñadora de vestuario tuvo a la inmejorable Edith Head, que con decir que ella cuenta con un total de ocho premios Oscar por su labor es suficiente. En el apartado de director de fotografía cuenta con Robert Burks, con quién trabajo en sus películas más impresionantes visualmente, en esta ocasión la película tiene una fotografía bellísima llena de color pero a la vez es capaz de llenar a San Francisco de un aire misterioso. Y ya, por último, si escribo el nombre de Bernard Herrmann, sobran las palabras, uno de los mayores compositores de la historia del cine, compone una partitura que se ajusta como anillo al dedo al tono de la historia. Y además de todos estos grandes nombres, alguien menos conocido, Saul Bass, el artífice de esos, y otros muchos, títulos de créditos iniciales y de la magnífica escena del sueño de Scottie, todo un artista.

Esta película es una de esas de las que si te gusta, la adoras, o, si por lo contrario no te gusta, la puedes odiar. En su mayor medida esto creo que ocurre por el ritmo en el que avanza la historia. Y es que el ritmo durante todo el metraje es pausado, sobre todo durante la primera mitad, en la que hay una larga pero lenta persecución de Scottie a Madeleine, así el director se toma el tiempo necesario para darnos a conocer la actitud de los personajes el inicio de un misterio que será el que moverá la historia hasta su final.

Pero lo verdaderamente importante en esta película son los personajes, en concreto la psicología de estos, en especial la de Scottie, protagonista absoluto del film, quien está interpretado por el genial James Stewart. El actor realiza un trabajo más que solvente introduciéndose en un personaje tremendamente complicado, ya que no solamente sufre un shock nervioso que le produce una tremenda acrofobia, esta acrofobia deriva en la obsesión en la apariencia física de una persona en concreto, dando esto, algunas escenas más que impresionantes desde el punto de vista psicológico del personaje. Pese a las limitaciones interpretativas que pudiera tener Kin Novak, a mí me gusta su papel en esta película. También puede ser que su personaje no requiriera un gran esfuerzo, más bien un interpretación fría que evoluciona un poco al final de la cinta, pero la actriz sale bien parada. Además, tan solo por ver a semejante belleza en la pantalla, le podemos perdonar que no esté a la altura de su compañero.

La película no fue bien recibida en el momento de su estreno, como ya dije, y es por esto que se dice que el director británico no volvió a colaborar con el actor protagonista de este film. Pero dejando esto a un lado, la película es impresionante, es cierto que no posee un ritmo muy acusado, pero para mi gusto, lo compensa con muchas otras cualidades, entre estas están la fotografía, el guión y unos personajes inmensos. Para mí, una de las grandes obras del director que todo el mundo debería ver y juzgar por sí mismo. Para terminar, de nuevo, la escena del cameo del director.