Clasicosis

Cine Clásico: 'Crimen perfecto' Llega Grace Kelly.

-¿De verdad cree en el crimen perfecto?

Ficha: Crimen perfecto.

La década de los cincuenta y el principio de los sesenta, es sin duda alguna para mí gusto, la mejor etapa de Alferd Hitchcock, donde realiza sus grandes obras, esas que han pasado a la historia del cine y que lo han convertido en el icono que es hoy en día. 'Crimen perfecto' (Dial M for Murder, 1954) está dentro de esa etapa y, aunque, el director la consideraba un film más dentro de su extensa filmografía, para mí, y creo que para muchos más aficionados a su cine, es una obra cumbre de su filmografía.

Producida por la Warner y basada en una comedia que triunfó en Broadway, fue la primera colaboración con Grace Kelly antes de su abandono para casarse con Raniero de Mónaco. De todos es conocido la pasión que sentía el director por la rubias, llegando a ser obsesión ya que, en algunas ocasiones, trataba a sus actrices como posesiones personales, fue el caso de Tippi Hedren. Y quizás, de todas las actrices rubias que han aparecido en sus películas, Grace Kelly fue su preferida, y por ello lo pasó muy mal cuando esta emigró a Europa para contraer matrimonio y, por tanto, dejar el cine.

Tony Wendice (Ray Milland) al enterarse de que su mujer, Margot (Grace Kelly), tiene una aventura con el escritor estadounidense Mark Halliday (Robert Cummings), decide asesinarla para poder seguir con su estilo de vida, ya que su esposa además de preciosa es rica. Para llevar a cabo el plan, consigue chantajear a un antiguo compañero de universidad, para que mientras él no esté en casa, entre en su casa y asesine a Margot.

Como ya hiciera en 'La soga', el maestro del suspense realiza el film casi al completo en una sola habitación, y al igual que la película anterior, esta también tiene un gran artificio técnico, ya que le impusieron el rodarla en 3D, debido al auge de la televisión. Esto le suponía una complicación, ya que la cámara para realizar lo que la productora le exigía, tenía unas dimensiones inmensas, por lo que el director estaba limitado a la hora de colocar la cámara donde él realmente quería.

Pero hay que confesar que el resultado final no puede ser mejor. Estamos ante un film donde el guión posee una importancia primordial, debido a la escasez de localizaciones la historia debe ser lo suficiente interesante para entretener al público, y lo cierto es que lo es. El suspense reina desde principio a fin, sin saber muy bien cómo va a continuar la historia, la incertidumbre es la sensación que reina en el espectador. Pero no solo el guión es importante, la labor del director es inmensa, pese a sus dificultades técnicas, logra crear un secuencia de planos realmente buena, dejando algunas escenas que quedan grabadas en la memoria, como la del ataque a Margot, o una de mis preferidas del film, desde un picado Hitchcock nos muestra recorriendo la habitación, paso a paso las indicaciones que Tony le da a su ex -compañero para cometer el asesinato. Si a todo esto, le sumamos una banda sonora de Dimitri Tiomkin y una fotografía de Robert Burks, estamos ante la mezcla perfecta para conseguir una película totalmente hitchcockiana.


En una película de estas características, algo que también es de vital importancia, es contar con un grupo de buenos actores que sepan llevar el film por el camino deseado, y esta cinta cuenta con un cuarteto que sabe lo que hace. Empezando por Ray Milland, quien interpreta al frio y calculador marido, que es capaz de vivir con una persona meses y meses, mientras planea como cometer el crimen perfecto para asesinarla. Grace Kelly es su acompañante, pueden que muchos no estén de acuerdo conmigo, pero además de aportar una belleza inconmensurable a la película, la actriz realiza una buena interpretación, creo que es la indicada para mostrar una mujer vulnerable pero que a la vez tiene una gran fortaleza interior. Como tercero en discordia está Robert Cummings, quizá quien realiza el papel más discreto, quedando un escalón por debajo de sus acompañantes. Pero quien realmente me encanta en este film, interpretativamente hablando es, John Williams, quien interpreta al detective encargado del caso, un hombre de gran inteligencia que sabe llevar las conversaciones por el camino que él desea, y además, con su marcado acento ingles, bien puede compararse con el gran Sherlock Holmes.

No es necesario recomendar esta película, es lo suficiente conocida y tiene una gran fama para que todo el mundo haya oído alguna vez algo de ella. Existe un remake, el cual nunca he visto y me niego a ver, por el momento, ya que no creo que llegue a la altura de esta gran obra de suspense. Como viene siendo habitual, os dejo el cameo del director, que esta vez, es muy original, aunque no tanto como el que realizo en 'Naufragos'.