Clasicosis

Cine Clásico: 'Detour' Un autoestopista en apuros.

-La vida es como un juego de pelota uno debe aprovechar lo que llega antes de despertar en el segundo tiempo.

Ficha: Detour.

Cuando pienso en películas de Serie B, siempre me imagino el mismo estilo de estas, ciencia ficción, con efectos especiales de stop motion y una historia a veces flojilla. Pero esto no es siempre así, aunque hay muchas historias de ciencia ficción y terror que son catalogadas dentro de este subgénero, no son los únicos géneros. Hoy os traigo 'Detour' (Detour, 1945), una película que anda entre la intriga y el cine negro, y que tras su aparente simple historia, se esconde un film de bajo presupuesto, algo que caracteriza a la serie B.

Al Roberts (Tom Neal) se gana la vida como pianista en un pequeño local de Nueva York, su novia Sue (Claudia Drake) acaba de marcharse a Los Ángeles a probar suerte como actriz. Sin apenas dinero, decide ir a visitar a su novia, para ello utiliza el método de viaje más barato, autostop, y así es como su vida se convierte en una pesadilla, ya que el hombre que lo recoge en su coche muere de forma imprevista.

En el film, prácticamente, intervienen dos actores durante casi todo el metraje, Tom Neal y Ann Savage. Se puede decir que ninguno de los actores realizan una gran interpretación. Sus trabajos son demasiado exagerados, sobre todo el de ella, que pese a que tiene el aspecto ideal, para el film, atractiva, en cierta manera, pero con unas expresiones muy duras en su rostro, a la hora de interpretar su papel parece que sobreinterpreta demasiado, esto era algo que hacía que me saliera un poco del hilo de la película.

Por lo demás, el film dirigido por Edgar G. Ulmer es bastante interesante, una cinta que, sin duda alguna, va de menos a más. Empieza sin ningún aparente interés, incluso su estilo de película de bajo presupuesto puede hacer que, en un principio, no sea tratada con absoluta seriedad, pero la cosa mejora y de qué manera.  El film revive con un giro de guión repentino e inesperado, por lo menos para mí, y a partir de ahí tan solo hace subir en ritmo y en intriga, y cuando parece que la cosa se estabiliza, hay otro giro, y así hasta llegar a un clímax maravilloso.

Así que aunque parezca un film que carece de interés, como se suele decir, no hay que juzgar un libro por la portada, hay que darle una oportunidad a algunos proyectos que, como en este caso, el resultado final pude ser sorprendente. Además, este film, con su escasa duración, hace que el entretenimiento sea óptimo.