Clasicosis

Cine Clásico: 'La mujer del año', nace la pareja Katharine Hepburn y Spencer Tracy.

- No se puede vivir sola en este mundo, Tess. No es bueno. El éxito no se disfruta a no ser que lo compartas con alguien.

Ficha: La mujer del año.

En 1942 nace una de las parejas más icónicas del cine clásico. Hace ya mucho tiempo recordamos la marca que esta inolvidable dupla dejó, hoy es el momento de centrarnos en este título a secas. Este film nos hace entrever que estos dos actores juntos nos van a dar muchas más alegrías. La química entre ellos traspasa absolutamente la pantalla.

"La mujer del año" (The woman of the year, 1942), dirigida por George Stevens, presenta una de las primeras historias de pareja donde ambos trabajan y en este caso, ella es la más exitosa. En una época en la que la mujer tenía que abandonar su profesión al casarse, resulta interesante ver cómo se afronta un problema así. El problema del rol en función del sexo lo volvería a abordar la pareja en la fantástica "La costilla de Adán" (Adam's Rib, 1949).

Tessa Harding (Katharine Hepburn) es una periodista centrada en la política internacional. Sam Craig (Spencer Tracy) es un periodista deportivo que trabaja para el mismo periódico. Tras un pequeño enfrentamiento dialéctico en sus columnas, ambos se conocen y se enamoran rápidamente.

La comedia romántica de las últimas décadas se quedaría en la superficie. El enfrentamiento entre los protagonistas que aquí termina en cuanto se conocen daría para un film de 90 minutos que acabaría con ambos enterrando el hacha de guerra y dándose un primer beso. Afortunadamente aquí tenemos mucho más. Estamos ante un film con dos tonos distintos. Comenzamos con una screwball rápida con una química desbordante y acabamos viendo la radiografía de una pareja con mucho que ajustar entre sí.

Katharine Hepburn. se mueve perfectamente entre una mujer fuerte, inteligente y decidida, capaz de sobrevivir en un mundo de hombres y una mujer enamorada y hasta vulnerable. Spencer Tracy sabe ser el acompañamiento perfecto para no rozar en ningún momento el machismo y, sin embargo, reclamar algo de atención y tiempo. El guion de Ring Lardner Jr. y Michael Kanin, dos desconocidos en ese momento, acabó alzándose con el Oscar. La difícil transición de comedia rápida a un tono algo más amargo está bien dirigida por Stevens. Es una transición natural, de la diversión inicial a la aparición de los primeros roces y problemas.

Por supuesto el film tiene sus defectos, alguna trama que estropea el conjunto como la surrealista adopción o esos breves momentos en los que el personaje de Tracy se comporta como un estereotipo femenino. Estos peros no llegan a ensombrecer un buen resultado.

Es imposible no obviar la marca que esta película dejó en otras posteriores. La primera que se me viene a la mente es la ya comentada "Mi desconfiada esposa" (Designing woman, 1957). Ejemplos como estos nos sirven para ver el largo terreno que las mujeres han ido conquistando con el paso de los años. Estas situaciones eran la excepción en la sociedad de los 40, 50 o hasta 60. Aunque a día de hoy podemos ver estos títulos como algo del pasado, los problemas para la conciliación laboral y personal sí se mantienen joven.