Clasicosis

Cine Clásico: 'La llama sagrada' que no quieren apagar.

-Era la luz de sus ojos. Parece que la luz se apagó.

- No, no. Brilla más que nunca. Siempre debe brillar. Debemos cerciorarnos de ello.

Ficha: La llama sagrada.

En este blog se le tiene mucho cariño a la pareja que formaron, tanto dentro como fuera de la pantalla, los actores Spencer Tracy y Katharine Hepburn. Ya hace tiempo que mi compañera Bel Kendall nos hablaba en un post especial sobre ellos, y la semana pasada nos comentaba la primera película en la que ambos aparecieron juntos por primera vez. En este repaso a la filmografía de la actriz iremos viendo todas la películas en las que participaron juntos, bueno aunque hay algunas de las que ya hablamos con anterioridad que no tocaremos de nuevo. Y como podéis ver 'La llama sagrada' (Keeper of the Flame, 1942), es una de ellas.

Steven O'Malley (Spencer Tracy) es un famoso periodista que busca escribir un homenaje a un respetado y admirado patriota americano que ha muerto recientemente en un accidente de coche, cuando este se precipitó por un puente. Para lograr su objetivo, tiene que acercarse a la mujer del fallecido (Katharine Hepburn), pero eso le será complicado, ya que es una mujer muy reservada y anda siempre encerrada en su lujosa casa. Cuando por fin lo consigue, un halo de misterio rodeará toda la historia.

Una vez más en la silla de director estaba George Cukor, en la últimas semanas he escrito sobre tres películas en las que coincidieron actriz y director.  Lo cierto es que el film no me ha acabado de apasionar. Quizás el mayor "fallo" de la película sea su historia, que se hace demasiado predecible, lo que se traduce en que puede aburrir en algunos momentos. Esto también puede ser debido a que el film no haya envejecido del todo bien, ya que durante la historia se han podido ver proyectos parecidos. Pero aún así, parte del film es interesante, sobre todo la labor de investigación que realiza el periodista, esto hace que se cree un ambiente misterioso por la posible historia que pueda encontrar, pero al final todo queda en un drama ligero, que se introduce demasiado en política.

Sin duda lo mejor, lo que salva al film, son sus dos actores protagonistas. Una vez más Katharine Hepburn realiza un gran papel, quizás en esta ocasión no destaca tanto como en otras ocasiones, pero realiza un gran trabajo metiéndose en el papel de la reciente viuda. El mayor peso interpretativo cae sobre Spencer Tracy que está estupendo en la piel del intrépido periodista. Su mirada, su forma de andar y de hablar son geniales para este papel, ya que da la sensación de que es un hombre que sabe tratar a las personas y llevarlas por el camino que él quiera.

Como digo al final, la película se salva por sus actores protagonistas, ya que ver a esta magnífica pareja siempre es un placer, por el resto estamos ante un film irregular, en el que cuesta meterse en la historia, y que su final deja una sensación agridulce, o por lo menos a mí, ya que me lo esperaba desde casi el principio del film.