Clasicosis

Cine Clásico: 'Sin amor' ¿Spencer y Hepburn no se aman?

-Un perro estuvo ladrando bajo mi ventana toda la noche.

-¿No le gustan los perros?

- En su lugar debido.

Ficha: Sin amor.

Después de haberle dedicado un par de días a unos películas que cumplían años esta semana, es hora de volver con nuestra querida Katharine Hepburn y seguir repasando parte de su filmografía, hoy de nuevo en una película junto a Spencer Tracy, esta es 'Sin amor' (Without Love, 1945), una entretenida comedia en la que podemos disfrutar de los personajes de ambos en pantalla.

Una viuda (Katharine Hepburn) decide que un científico (Spencer Tracy) que trabaja para el gobierno viva en su casa, y trabaje en un experimento para el ejercito en su sótano, ya que están en tiempo de guerra. Ambos han tenido malas experiencias en el amor, pero deciden casarse sin amarse, solamente por pura conveniencia.

El film se podría calificar como una comedia romántica, pero tiene un factor que la puede hacer diferente, y es que los protagonistas no se aman, el romance entre ellos parece no existir. El flim puede plantear el dilema si dos personas pueden vivir juntos y trabajar juntos sin que surja la llama del amor, todo ello con un leve toque de humor, ya que no estamos ante una obra de carcajada. Como casi toda comedia romántica, además del humor la película cuenta con el bajón de la segunda mitad del metraje, en la que parece que la historia se desmorona, el buen ambiente se pierde y los personajes andan perdidos el uno sin el otro, pero todos sabemos cómo acaban estas cosas. Aún así estamos ante una obra bastante entretenida y divertida, ya que el guión de Donald Ogden Stewart hace que esto sea posible.

Siempre lo digo, contar con una pareja protagonista de esta magnitud siempre es un seguro para obtener un buen resultado. Katharine Hepburn está inmensa en su interpretación de la viuda, segunda vez que la vemos viuda en estas semanas, pero esta vez ofrece una cada más alegre. De su interpretación me quedo con la proposición de matrimonio, es un momento genial, en el que la actriz habla a una velocidad de vértigo, pero el resultado queda realmente divertido. Y que más se puede decir de Spencer Tracy, para mí es uno de esos actores que sabe interpretar a cualquier personaje, en esta ocasión no le implica mucha dificultad meterse en la piel de un científico muy sincero, que dice las cosas sin preocuparse de cómo sienten.

No es la mejor película que ambos actores realizaron juntos, pero el resultado final es muy satisfactorio, ya que estamos ante un divertimento bastante completo que cuentan con una gran pareja y grandes momentos cómicos, algunos de ellos realizados por los actores secundarios que crean un triangulo amoroso bastante complejo, pero que añade un plus a la historia.