Clasicosis

Cine Clásico: 'Corrientes ocultas' Hepburn también hace cine negro.

-Es un diablo de caballo, eso es. Solo un diablo puede montarlo. Yo lo vi domar a ese caballo. Vi a ese animal intentando tirarlo. Lo vi pegarle con su látigo hasta que se le puso la cara negra como la piel del bicho. ¡Y blasfemaba!, " ¡Te montaré o te mataré! ".

Ficha: Corrientes ocultas.

Resulta que hoy que se cumplen 46 años desde el fallecimiento de Spencer Tracy, el film que hoy repasamos dentro de la filmografía de su queridísima Katharine Hepburn, no aparece él. Pero bueno, desde Clasicosis nos acordamos de tal evento y sirva estas líneas como homenaje hacía un gran actor que nos regaló grandes momentos y grandes personajes de la historia del cine.

Ann (Katharine Hepburn) decide casarse con un hombre de negocios (Robert Taylor) del cual se enamoró desde el primer momento en que lo vio. Pero, sin embargo, tras la boda empieza a conocer en realidad al hombre con quien se casó, un hombre oscuro que esconde un terrible pasado, y está lleno de odio y maldad. La desaparición del hermano de este, desata la curiosidad de Ann que intentará averiguar todo lo que pasó entre los hermanos.

Es curioso cómo se puede olvidar algunas cosas, pero eso me ha pasado con la película que dirigió Vicente Minnelli. Al verla la semana pasada para prepararme este post, me di cuenta de que ya la había visto, pues recordaba algunas escenas, pero antes de ver estas escenas no era capaz de pensar que ya la había visto. La razón me imagino que será porque no es un film que me impresione mucho, pese a que está realizado con gran maestría, la historia se hace demasiado previsible, tanto que se es capaz de acertar cual será el siguiente paso de los protagonistas, esto hace, o por lo menos en mis caso, que desconecte algo de la película.

Sin duda, lo mejor de la cinta es ella, Katharine Hepburn, quien vuelve a demostrar la gran solvencia que posee en cualquier clase de interpretación. Esta vez se mete en la piel de una mujer enamorada que pese a querer con locura a su marido, empieza a temerle por su extraño comportamiento, así que podemos ver a la actriz interpretando a un personaje con grandes matices, que ella sabe llevar como anillo al dedo. Además está bien acompañada en el reparto, por Robert Taylor y Robert Mitchum. Donde quizás destaque más el primero, ya que a pesar de contar con mayor protagonismo en el film, su papel posee una mayor complejidad, tanto que su personaje en ocasiones parece bipolar.

Como ya dije anteriormente, no es un film que adore, es una buena forma de pasar el rato, pero no es una de esas película que recomiendo con entusiasmo, pese a todo, puede merecer la pena por ver el trabajo de los actores y disfrutar de una bonita fotografía en blanco y negro, pero por el resto, para mí opinión, es una cinta algo floja.