Clasicosis

Cine Clásico: 'La impetuosa' K. Hepburn leyenda del deporte.

- ¿Cuál  es su hándicap?

- Mi novio.

-Me refiero en el juego.

Ficha: La impetuosa.

Poco a poco llegamos al final de este repaso que hemos realizado dentro de la filmografía de Katharine Hepburn, que dará a su fin la semana que viene, pero aún nos queda algunas películas que repasar, y todas ellas en colaboración con su gran amor Spencer Tracy, así que nos queda todavía que recordar algunas de esas películas tan divertidas que ambos protagonizaron juntos.

Pat (Katharine Hepburn) es una deportista brillante, excepto cuando su novio está alrededor, que es capaz de fallar en lo más fácil. Él quiere que ellos se casen y se olviden de todo el asunto, pero ella no puede renunciar tan fácilmente a todo. Así que se una a Mike (Spencer Tracy), un promotor deportivo ligeramente turbio para intentar alcanzar todos los éxitos posibles.

Una vez más la actriz protagonista se alía con el director George Cukor con quien ya tuvo grandes éxitos en el pasado. En esta ocasión estamos ante una comedia ligera que los guionistas Ruth Gordon y Garson Kanin, buenos amigos de la pareja, escribieron el film con el pensamiento de dar a conocer las tremendas habilidades físicas de la actriz, ya que ella antes de la realización de la película Hepburn ya era una jugadora experta de golf. Y así transcurre el film, con grandes escenas deportivas en las que vemos a la actriz lucir sus habilidades en el golf o en el tenis. Por el resto de la cinta, tenemos una divertida comedia donde ve su mejor fuerte en la química que actor y actriz tenían en pantalla.

Siempre digo que es un placer ver a Katharine Hepburn actuar en pantalla, pero además verla disfrutar con el deporte y junto a su pareja, es magnífico. Pero además, el placer siempre es doble cuando en el film podemos ver a Spencer Tracy, uno de los grandes, en esta ocasión su papel no es muy complejo de interpretar, pero lo cierto es que ambos están muy divertidos metidos en sus personajes. Como secundarios tenemos a un divertido Aldo Ray interpretando a un boxeador con pocas luces y a un jovencísimo y casi irreconocible Charles Bronson.

Esta es otra gran oportunidad para poder disfrutar de una de mis parejas favoritas del séptimos arte, junto a Fred Astaire y Ginger Rogers. Una de esas películas que vienen bien verla cualquier día en cualquier momento, de esas que te alegran el día.