Clasicosis

Remake: 'La calle sin nombre' Vs 'La casa de bambú'.

- Para qué sirve la guerra si no aprendes de ella.

Ficha: La calle sin nombre.

Ficha: La casa de bambú.

Ya ni me acuerdo de la última vez que escribí sobre un remake, y es que hace mucho tiempo que teníamos  esta categoría del blog parada. Hoy os traigo dos películas que pese a tener la misma historia, no son idénticas, cada una cuenta la historia de una forma diferente o, incluso, tienen localizaciones distintas. Ya esto es un punto a favor de ambas películas, ya que muchas veces aburre ver remakes debido a que puedes ver la misma película dos veces pero con diferentes actores.


En 'La calle sin nombre' (The Street with No Name, 1948) vemos como tras dos asesinatos que mantienen inquietos al inspector Briggs (Lloyd Nolan), empieza a creer que tras estos dos crímenes está Alec Stiles (Richard Widmark) y su banda criminal, pero no tiene pruebas suficientes para detenerlos. Así que decide infiltrar a su mejor hombre en la banda para poder adelantarse a su siguiente golpe.

Este primer film fue dirigido por William Keighley, quien consiguió un film bastante redondo. Rodada en blanco y negro es una buena muestra de cómo estructurar un buen film de cine negro o thriller, en la que vemos al protagonista, un hombre corriente en busca de justicia, se mete en la boca del lobo, viviendo rodeado de delincuentes y en los que los problemas pueden salir por cualquier parte, por ello el film tiene grandes contenidos de suspense. En este film podemos ver, sin duda alguna, una de las mejores interpretaciones de Richard Widmark, quien interpreta al líder de la banda criminal. un hombre muy seguro de sí mismo y de su inteligencia para formar planes.

El remake fue dirigido por el gran Samuel Fuller, y como dije al principio del post, aunque la historia es prácticamente igual, tiene pequeñas diferencias, por ejemplo, este film está ambientado, y rodado, en Japón, es allí donde se ha situado una banda de criminales, y tras un asesinato, Eddie Spanier (Robert Stack) amigo de la víctima, se infiltra en la banda para poder descubrir que pasó realmente. En esta ocasión, además de tener una historia donde se muestra más la violencia de la banda, también se introduce una historia de amor que en un principio no le veía mucho sentido, pero que finalmente le da un toque distinto al film. Además, la cinta acaba con una gran escena, con mucha fuerza, un largo tiroteo en la azotea de un edificio japonés.

Pese a que las dos cintas me encantan, ambas tienen muchas cualidades que la hacen grandes películas de cine negro, quizás prefiera la primera por encima de la segunda, la historia me parece más directa y elegante en su factura, además posee más suspense que el film rodado en Japón.