Clasicosis

Remake: ‘El padre de la novia’

 

- Me han dicho que algún día recordaré este hecho con gran cariño y nostalgia… ¡eso espero!

Ficha: El padre de la novia 1950

Ficha: El padre de la novia 1991

Hoy vamos a hablar de un par de películas que muy probablemente hayáis visto, al menos una de ellas. “El padre de la novia” fue un film de 1950 que tuvo su correspondiente remake en el 91 donde Steve Martin ocupa el puesto de Spencer Tracy.

La historia es bastante simple, las vivencias de un padre desde que se entera de que su hija se va a casar, hasta que llega el día. Este padre tiene que asimilar en este tiempo que su hija ya no es la niña pequeña que él creía, que una boda cuesta dinero y que no puede luchar contra ninguna de estas dos cosas. Ambos títulos son muy parecidos, pero la diferencia está sobre todo en la calidad, hay una muy superior a otra. Mientras una es una película a la que se le coge cariño y se pasa un buen rato, la otra es un simple entretenimiento de sobremesa.

 

La película original tiene a la cabeza a un Spencer Tracy que, para mí, está fabuloso. Tiene bastante más profundidad que Steve Martin. Tracy es un cascarrabias protestón que hace mucha gracia, escuchamos todo lo que piensa y nos partimos de risa, nos da su visión de los hechos sin intentar hacer gracia, de hecho, intenta dar pena y nosotros nos reímos de sus males. Vemos lo mal que lo pasa cuando no sabe ni quien es el novio de su hija y hace un repaso mental a quienes pueden ser los candidatos, por supuesto descartándolos a todos, o cuando visualiza e intenta asimilar que su “pequeña” se va a marchar. Su personaje sufre pero para dentro, tiene un punto melancólico con el que supongo que muchos padres coincidirán. Y como ayuda tiene a Joan Bennett y Elizabeth Taylor. Bennett interpreta a su mujer, una persona tranquila, comprensiva y que le sirve de apoyo en todo momento, pero que también le pone en su sitio cuando es necesario, y Taylor es su hija, una joven buena, un poco ingenua que adora a su padre. Ambas están en un segundo plano, están cuando tienen que estar, pero dejan a Tracy llevar el peso de la película.

En la versión moderna Steve Martin es un padre mucho más nervioso, expresa bastante más todas sus quejas, se preocupa mucho más por el dinero, se le ve al borde del ataque de nervios en más de una ocasión, es más entrometido aunque también bastante más dialogante. Hay cosas que pierden fuerza, por ejemplo, tanta preocupación porque su hija se va de casa no viene tan a cuento, ya que ella ya llevaba seis meses viviendo en Roma, se utiliza un humor bastante más simple como la escena en casa de los consuegros donde los perros acechan a Martin y acaba en la piscina. Diane Keaton está desaprovechadísima, aunque eso puede que sea hasta algo bueno, ya que en muchas comedias a mi me acaba agotando.

 

Las diferencias son mínimas, pero en el mal sentido, la sucesión de escenas es prácticamente igual, aunque hay ciertos detalles menores que cambian. El tipo de humor es distinto, yo sin duda me quedo con el sarcasmo y la desesperación contenida de Spencer Tracy. La película moderna seguramente sea la más conocida, pero la original es mucho mejor, más profunda, simpática, empática y tierna. Yo aquí no tengo ninguna duda de cual elegir. No hay color.