Clasicosis

Remake: El cartero siempre llama dos veces.

- Es como si esperases una carta que estás deseando recibir. Deambulas por la puerta principal por miedo a no oírle. Nunca te das cuenta de que él siempre llama dos veces...

Ficha: El cartero siempre llama dos veces (1946).

Ficha: El cartero siempre llama dos veces (1981).

Confesad, en cuanto habéis visto el título de la entrada todos os habéis trasportado a la cocina del Twin Oaks. Es lo que ocurre cuando sólo una escena pasa por encima de dos films enteros y asciende al imaginario colectivo. Habrá quien no haya visto ninguno de estos dos títulos pero sí recuerde la escena.

Para ser rigurosos, la novela homónima de James M. Cain ha tenido cuatro adaptaciones cinematográficas. La primera fue la francesa "Le dernier tournant" (1939) a la que siguió la italiana "Ossessione" (1943). Me centraré en las dos versiones estadounidenses de "El cartero siempre llama dos veces" (The postman always rings twice) la primera de 1946 con una despampanante Lana Turner y la segunda de 1981 con la no menos atractiva Jessica Lange.


Ambas película desarrollan la misma historia aunque cambiando mucho el tono en cada una. La trama trata de cuando Frank Changes (John Garfield/Jack Nicholson) llega al restaurante Twin Oaks. Hace buenas migas con el dueño y se quedará a trabajar ahí. En cuanto conozca a la mujer de éste, Cora (Lana Turner/Jessica Lange), ambos se enamorarán apasionadamente. A partir de aquí el film será una continua huída hacia delante, la realidad irá cambiando y transfomándose y nuestros personajes tendrán que enfrentarse a ella. De esta manera la cinta se convierte en impredecible, el espectador estará interesado en saber cual será el siguiente paso y eso es en lo que consiste el entretenimiento.

A pesar de que el desarrollo es casi idéntico la diferencia de fechas en las que se ruedan hace que el estilo y tono del film sea muy distinto. La primera versión se ciñe más al esquema del cine negro de la época con una femme fatale impresonante pero también con tintes de drama que la diferencian del resto. La segunda por su parte abre la veda a los thrillers o cintas noir de alto contenido sexual que proliferaron en los años 80 como "Fuego en el cuerpo" (Body Heat, 1981) o "Atracción fatal" (Fatal attraction, 1987). Presenta unos personajes más turbios, envueltos en una relación bastante más nociva y dañina.

También los roles sufren ciertos cambios. Si la Cora de Lana Turner tenía un halo gélido y de control, la de Jessica Lange parece más sumisa y dependiente de Frank, siendo Jack Nicholson en quien vemos más peligro a la hora de tomar decisiones. En ambas versiones es bastante complicado ver un amor real y correspondido, aunque ellos se empeñen en decirlo. Lo que sí se puede ver es la pasión que desprenden tanto en el odio como en amor. Los dos títulos tuvieron polémica, en los años 40 por los besos con lengua que Garfield le daba a Turner y en los 80 por la ya comentada escena en la cocina.

Pronunciarme hacia uno u otro es siempre una labor complicada. Personalmente prefiero la versión clásica, consigo conectar mejor con los personajes y entender sus motivos para actuar como actúan. La versión posterior es de esos films que hay que ver principalmente por la actuación de dos actores que están entre los mejores de su generación. Los personajes son tan extremos y excesivos que resulta muchísimo más complicado ponerse en sus zapatos. En su momento fue un film rompedor pero hoy se ve como bastante pasado de rosca.