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Aniversario de Clasicosis: Una oportunidad para reivindicar clásicos olvidados II.

Como ya todos sabéis después de leer el primer post del día, cortesía de Bel Kendall, en Clasicosis estamos de celebración, tres añitos ya con todos ustedes. Yo no he cumplido aún los tres años en el blog, todo hay que decirlo, pero no puedo dejar escarpar la oportunidad de celebrar este bonito evento con todos aquellos que nos siguen y leen.

Si esta mañana mi compañera nos dejaba una lista con diez películas de producción estadounidense a reivindicar, ya sabéis cual ha sido nuestro método de elección, ahora yo hago lo mismo pero con diez producciones fuera de Hollywood, además diez producciones de diez países diferentes, así que vamos a darnos una vuelta por el mundo gracias al cine. Aunque la lista debería ser mayor, ya que se nos ha quedado alguna en el tintero, estas son nuestras elegidas:

1.- No tocar la pasta (Touchez pas au grisbi, 1954).

Mi relación con el cine francés siempre ha sido un poco peculiar, aunque a veces me encuentro con auténticas sorpresas, una de ellas es esta película que encabeza la lista, por ser la que menos votos cosechaba en Filmaffinity. Y es que estamos ante un thriller de ladrones y mafiosos con aires de cine negro, que es digna de reivindicar. Jean Gabin interpreta a un viejo ladrón que tras haber dado su último gran golpe decide retirarse, pero su máximo rival quiere estropear ese plan, haciéndose con el botín que ya ha sido robado.

2.- La última noche del Titanic (A night to Remember, 1958).

Sobre el hundimiento del famoso transatlántico, no solo existe la versión dirigida por James Cameron, pese a que es la segunda película más taquillera y por lo tanto la más famosa. Hay otras versiones que, permitidme la libertad, merecen mucho más la pena ver que la ya nombrada. Una de ellas es esta producción de Reino Unido, la cual cuenta las últimas horas del Titanic desde varios puntos de vista, no solo centrándose en una relación amorosa cual Romeo y Julieta. Para mí fue todo un descubrimiento en su día, y todavía tengo imágenes grabadas en mi cabeza de este film. Merece totalmente la pena darle una oportunidad.

3.- Cenizas y diamantes (Popiól I Diament,1958).

Andrzej Wajda uno de los mayores representantes del cine polaco, nos regaló una serie de películas que merecen ser todas vistas, y esto me recuerda que aún tengo cuentas pendientes con este director. Este film en concreto se centra en Polonia tras la Segunda Guerra Mundial, un país devastado que se encuentra dividido por diferentes movimientos sociales, es aquí donde seguimos a un ultranacionalista, quien intenta matar al líder del partido comunista pero al conocer a una joven camarera puede que su visión de la vida cambie. Un film visualmente impecable que merece la pena recordar y reivindicar.

4.- Cuando pasan las cigüeñas (Letyat zhuravli, 1957).

De nuevo aparece en la lista un drama bélico, pero esta vez procedente de la Unión Soviética. No solo este film, también el cine procedente de este país, inexistente ya y que no goza de mucha fama, merece la pena darse más a conocer porque se pueden encontrar auténticas joyas de cine. Este drama bélico, con un romanticismo muy real fue dirigido por Mikhail Kalatozov, el cual además de dejarnos una historia preciosa, nos regaló un film que contiene un cuidado técnico impecable.

5.- Los Nibelungos: La muerte de Sigfrido (Die Nibelungen: Siegfried, 1924).

No hace mucho que escribía sobre esta cinta alemana dirigida por uno de los grandes directores europeos de todos los tiempos, Fritz Lang. Pero quizás no sea una obra muy conocida, en parte será debido a que tiene una extensa filmografía, con tantos títulos que merecen ser vistos, algunas caerán en el olvido. Pero esta aventura fantástica, donde el amor y la amistad toman una vital importancia merece ser vista alguna vez en la vida, y para el mes que viene prometo traer la secuela, así que vayan viendo ésta.

6.- La carreta fantasma (Körkarlen, 1921).

No me tiembla el pulso al decir que Victor Sjöström merece un hueco entre los grandes cineastas europeos de cine mudo. Tan impactante e innovador como Lang, Murnau o Dreyer. Esta película es un despliegue visual ante el que es imposible no inclinarse. Narra una historia sin contemplación, su protagonista es un ser ingrato con quien no busca congeniarnos sino contarnos por qué es ese pecador que deberá tomar el relevo conduciendo la carreta de la muerte. Un cine arriesgado ya en 1921.

7.- El perro rabioso (Nora inu, 1949).

Al igual que decía anteriormente con Fritz Lang, lo mismo puedo decir de Akira Kurosawa, realizador de este fantástico film. Dentro de una extensa filmografía siempre habrá algunos títulos que no destaquen tanto. En esta ocasión estamos ante todo un film de cine negro, pero realizado en Japón, en el cual vemos como Toshirô Mifune interpreta a un joven policía al cual le roban la pistola y por un sentimiento de deshonor, se introduce dentro del mundo criminal para poder recuperarla, todo ello con la ayuda de un compañero veterano interpretado por Takashi Shimura. Además de una estética radiante, la ambientación de un país desolado tras la guerra  está representada una forma brillante.

8.- Häxan: La brujería a través de los tiempos (Häxan, 1922).

Esta película danesa fue, sin duda alguna, mi mayor descubrimiento del año pasado, ya no recuerdo como llegué a ella, pero lo importante fue que la pude ver. Mitad documental, mitad escenificaciones con actores, la cinta nos narra la situación de las brujas y los cultos al diablo en la Edad Media, todo ello dividido en siete partes. Además de tener un estilo que no me esperaba para la época, cuenta con una temática que también creo que es arriesgada para un film de principios de los años veinte, pero esto solo hace que todo sea más interesante. Una obra muda digna de ver.

9.- La torre de los siete jorobados (Idem, 1944).

Ya que estamos viajando por el mundo, aprovechemos para darnos un tirón de orejas. Parece que el cine clásico español se reduce a Berlanga y Buñuel. Sin embargo, Edgar Neville viajó a Hollywood y absorbió mucho de su buen hacer. Influenciado también por movimientos europeos, esta película es una magnífica combinación de terror, fantasía, costumbrismo y hasta hay hueco para el humor. Neville crea una atmósfera única y nos regala un film insólito.

10.- Dos mujeres (La ciociara, 1960).

El neorrealismo puede empezar a utilizarse como sinónimo de drama desgarrador. Si ponemos a una madre y una hija a viajar por Italia huyendo de la guerra en Roma sabemos que vamos a presenciar un viaje lleno de penalidades. Vittorio De Sica monta un film que va a más. A través de pequeños detalles nos va dando material que duele hasta acabar con un nudo en la garganta que nos asfixia. Sophia Loren tiene una actuación descomunal que le valió el primer Oscar a una interpretación en un idioma que no fuese inglés.

 

Así concluye esta segunda lista, la cual debería haber sido más extensa ya que se han quedado grandes obras de distintas nacionalizaciones fuera, como algún extraño film checoslovaco o una tri-lo-gía India, que bien merece la pena ver. Pero lo más importante, son todas las aportaciones que tengáis para nosotros, vuestras películas a reivindicar y de las que podríamos escribir próximamente en el blog.