Clasicosis

Artículos

Cine clásico: 'Rebelión en las aulas'. Educar la vida

- Vuestra obligación es cambiar el mundo si podéis.

Ficha: Rebelión en las aulas

Sidney Poitier fue partícipe en 1967 de tres de las películas más taquilleras de ese año, siendo todas ellas como ejemplos en la actualidad. Si bien 'En el calor de la noche' ganó un Oscar a la Mejor Película y 'Adivina quién viene a cenar esta noche' abordó el controvertido tema del amor interracial y el racismo de la élite estadounidense, muchas personas todavía creen que la más efectiva de las tres es "Rebelión en las aulas" (To Sir with love), un relato agridulce de la vida estudiantil ambientado dentro de la clase obrera de Inglaterra. La película era una producción de bajo presupuesto,con bajas expetativas de que un éxito de taquilla. Pero Poitier, el escritor y director James Clavell y el presidente de Columbia Pictures, Mike Frankovich creyeron en el proyecto y consiguieron un pequeño lugar en la historia del cine por su compromiso.

Poitier interpreta a Mark Thackeray (el "Señor" del título), un joven profesor que se ve obligado a aceptar un trabajo en el lado este de Londres. Thackeray no está contento con su misión y las cosas van de mal en peor cuando descubre que sus alumnos, en la tradición consagrada del cine de "aulas", son un grupo de rebeldes adolescentes sin apenas un educación . Aunque muchos de los profesores de la escuela ya han perdido la esperanza, Thackeray decide que la única manera de llegar a estos estudiantes es tirar los libros y darles lecciones sobre la vida y su futuro, a enseñarles a tener respeto propio y también por las personas que los rodean. Una vez que se les ha enseñado, el aprendizaje de los libros puede comenzar. La imagen que se crea de Thacekray y lo que hace, puede ser demasiado simplificada e idealista, pero la película está llena de buenas actuaciones e intenciones.

Thackeray se presenta como un hombre inteligente que está tratando de hacer lo correcto con algunos seres humanos. El color de su piel es casi intrascendente, un giro de los acontecimientos que habrían sido inimaginable hace apenas unos años antes. En ese sentido, esta película modesta fue innovadora. Para muchos de estos adolescentes, la escuela es sólo una pausa en el desafío diario de ganarse la vida en las calles de Londres. Arrogantes, malhablados e incontrolables, se empeñan en despachar a este nuevo maestro tan pronto como lo hicieron la último. Después de varios 'palos' recibidos, Thackeray  da un nuevo enfoque para la educación de sus estudiantes acerca de la vida en el mundo real.

Exigir cortesía y el respeto entre sus alumnos es sólo el primer paso. Sus batallas se extienden también más allá del aula con los administradores de la escuela de mente estrecha y la lucha contra las ideas innatas sociales que mantienen a sus estudiantes en una mentalidad de callejón sin salida. Frente a numerosos insultos raciales y comentarios ambiguos por parte de compañeros, maestros y padres de familia descontentos y equivocados, ese educador culto y  experimentado les enseña su propio ejemplo personal:  de alguien que se ha elevado por encima de los estereotipos sociales. Aunque todo el mundo no responde a sus esfuerzos, Thackery se mantiene alerta en sus intentos de hacer cambios positivos.

Tal vez lo que más puede jugar en contra de 'Rebelión en las aulas' sea cierto desfase en lo que relata, pero por otra parte es contemporáneo a año en el cual fue realizada. Claro que para muchos de nosotros, vemos ciertos aspectos parecidos en algunos personajes y ciertas cualidades en Thackeray que podemos apreciar en los profesores que tuvimos o tenemos. La idealización de un profesor así, tan de buen rollo puede caer en cierta exageración. Pero tampoco pretendamos comparar nuestras experiencias escolares con las relatadas en la película. En el aspecto educador, la película es acertada ya que trata a esos adolescentes como adultos y les enseña valores de la vida que pueden ser fundamentales. En definitiva, 'Rebelión en las aulas', exagerada traducción por otra parte, no es una película que trate de concienciar, sino de mostrarnos que hay dos escuelas: la de nuestra educación cultural y la no menos importante: la de nuestra educación de como afrontar nuesta futura vida.