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Cine Clásico: 'Su otra esposa' Hepburn y Tracy se pasan al color.

-¿Te parece que tiene aspecto de decorador de interiores?

-No. Tiene aspecto de un hombre que acaba de cambiarse al vodka.

Ficha: Su otra esposa.

Esta semana se acaba nuestro repaso por parte de la filmografía de una de mis actrices favoritas, Katharine Hepburn. Lo cierto es que además de disfrutar de buen cine, esto me ha servido para ver algunas de sus películas que no había visto hasta el momento, entre ellas esta que hoy traigo, otra maravillosa comedia que realizó junto con su gran amor, Spencer Tracy.

Bunny Watson (Katharine Hepburn), es una mujer dotada de una tremenda memoria, que está al cargo de la sección de archivos e información de una gran cadena de televisión. Con la llegada de Richard Summer (Spencer Tracy), un ingeniero que acaba de crear un cerebro electrónico capaz de almacenar innumerables datos y dar respuesta a casi cualquier pregunta, la incertidumbre de la continuidad de dicha sección, y con ella la de sus empleados, empieza a crecer.

Quizás el director del film, Walter Lang, sea una de esas figuras que quedaron relegados a un segundo plano en la historia del séptimo arte, siendo un especialista en la elaboración de musicales. Y en esta cinta, la labor de dirección no es muy destacable, debido a que la historia proviene de una obra teatro, teniendo así el film grandes aspectos teatrales, es decir, largas escenas en la misma localización, donde la verdadera importancia erradica en el guión realizado por el matrimonio compuesto por Phoebe y Henry Ephron.

La cinta se caracteriza por ser una magnífica comedia, en la que predominan las diálogos rápidos e ingeniosos, en los que en muchos momentos predominan el sarcasmo y el doble sentido. Aunque no llega a tener el ritmo frenético que poseían las famosas screwball comedy, 'Su otra esposa' (Desk Set, 1957) transcurre en la pantalla de una forma tan entretenida que hace que el film se te pase como en un abrir y cerrar de ojos.

Una vez más, esta película es un ejemplo más para volver a disfrutar de la gran química que poseían en pantalla la gran pareja compuesta por Spencer Tracy y Katharine Hepburn. Él es un hombre inteligente que no tiene miedo a decir lo que piensa, sin importar como pueda sentar al que escucha. Ella es una mujer de una tremenda inteligencia y una fortaleza magnífica, como otros muchos personajes de la actriz. Como secundarios, algo desconocidos, pero que realizan un trabajo genial , aumentando el sentido cómico del film están Joan Blondell, interpretando a una de las trabajadoras de Bunny, y Harry Ellerbe, quien se mete en la piel de un empleado de otra sección de la empresa y resulta ser un gran cotilla, la típica persona que mantiene a todos informados de los rumores del trabajo.

Estamos ante un film absolutamente encantador y divertido, que posee unas cualidades terribles para divertir y hacer pasar unos momentos agradables a cualquier espectador. Y la sensación que tengo, es que es un film de segunda categoría dentro de la filmografía de la pareja protagonista, y no entiendo porque, ya que yo he quedado absolutamente maravillado con ella.